Ahora que desde la SRE se evocó la iniciativa de Barack Obama de restablecer relaciones con el régimen cubano, nos recuerdan que aquella primavera en 2015, en Panamá, donde se dio un histórico apretón de manos entre el presidente de Estados Unidos y el de la isla, fue este último el que se veía más receloso. “Estamos dispuestos a hablar de todo…, pero necesitamos ser pacientes, muy pacientes. Puede ser que nos convenzan de unas cosas y de otras no. No hay que hacerse ilusiones, tenemos muchas diferencias y una historia compleja”, dijo entonces Raúl Castro. La anécdota viene a cuento porque, nos comentan, en aquel entonces el que parecía poner más voluntad era Obama. Y hubo además preparativos y agenda. En la actual coyuntura, una de las dudas que se abre es si a La Habana le interesa ir a Los Ángeles y si sí, a qué. ¿Y Caracas? ¿Y Managua?   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.