Hola, soy el Gobernador de Veracruz, como mi administración no ha dado efectivos resultados, no hay obra pública, la seguridad pública está por los suelos, les debo a cientos de proveedores, y la comunicación social está en la calle de la amargura.

¿Qué creen? Pues hoy tocó salir de Palacio de Gobierno, ir a desayunar a un restaurante de la calle Zaragoza, para ver si me caen como avispas los reporteros (as) de los medios de comunicación para que los utilice, claro, tengo un resentimiento profundo contra la prensa, pero hay que usarlos para nuestros perversos propósitos. ¡Qué tal!