* Tienen entre 10 y 7 años de edad; su mamá les dio dos días para irse de la casa

* El mayor va de puerta en puerta para rogar que adopten al hermano menor y él buscará otra familia de la zona, pues quiere seguir cerca de él

* Ninguno sabe su nombre, su edad o fecha de nacimiento, pues desconocen si tan siquiera están registrados

 

 

Sergio Aldazaba

Veracruz, Ver., 11 de mayo del 2024.- La deplorable situación de dos pequeños niños que sufren el abandono de su madre conmovió el corazón de vecinos en la colonia Miguel Hidalgo, quienes lograron la intervención de las autoridades.

Desesperado, el mayor de los dos ha ido de puerta en puerta para rogar que adopten al hermano menor y él buscará otra familia de la zona, pues quiere seguir cerca de él. Su mamá les dio dos días para irse de la casa.

“Preguntando, ya me dijeron que sí. Los niños están abandonados, se brincan esa cerca del lote baldío donde hay un árbol de ciruelos para poder comer fruta, porque los vecinos no nos cansamos, pero la economía no nos da para mantenerlos.

Yo fui y le dije: no te puedo adoptar así, quiero hablar con tu mamá. Pasé a la casa y me di cuenta del estado en el que están, se están agusanando, los niños tienen sarna en el cuerpo”, relató una vecina de forma anónima por temor a represalias.

Informaron que al entrar al cuarto que la mujer renta, a quien únicamente conocen como Erika o Melanie, notaron algo perturbador, pues frente a la única cama hay una cámara conectada a internet.

Este detalle fue lo que más los perturbó, pues no saben por qué la señora la pondría ahí, además de que confirmaron la conexión a la web ya que ésta la hizo girar remotamente al percatarse de que había alguien más con los menores y les reclamó.

“Eso es lo que nos intriga, ¿por qué tiene para el internet pero para comer no les da? Esa es la cuestión, porque sobre todo la cámara solamente enfoca la pura cama, no enfoca la puerta, no enfoca nada.

El niño mayor no puede salir porque está amenazado. Ella lo tiene que ver que esté ahí. Si sale, lo tiene amenazado por la pareja de la mujer que lo va a venir a golpear”, señaló otra de las vecinas.

“Los dos hermanos duermen en el piso, pues tienen prohibido subirse a la cama. Además, incluso un día la mujer llegó enojada y los mandó a dormir al patio pese a que esa noche había llovido”.

A tal grado de abandono los ha sometido su madre que ninguno sabe su nombre, su edad o fecha de nacimiento, pues desconocen si tan siquiera están registrados ya que afirman no tener ningún documento.

Ante la incertidumbre de sus identidades, el mayor decidió tomar el nombre de Santi o Sebastián, mientras que el menor adoptó el de Iker, pues es el que le gustó. Además, tienen aproximadamente 10 y 7 años respectivamente.

Su aspecto es igual al de algún huérfano que vive en la calle, pues hace semanas que no se han cambiado la ropa o aseado, por lo que tienen costras en el cuerpo, ojeras marcadas y hundidas, además de desnutrición y deshidratación.

Mencionaron que la mamá pasa una vez a la semana si bien les va, a veces un par de horas, a veces solo unos minutos, pues señalaron que la última vez que la vieron fue hace 3 o 4 días cuando llegó por unos papeles, un ventilador y se marchó en un taxi.

El más pequeño es a quien ven más seguido llegar a sus casas a mendigar un plato de comida para matar el hambre, pero cuando ve a algún hombre adulto huye de ahí, ya que les tiene mucho miedo pues dice que todos ellos golpean.

La Policía acudió al llamado de los vecinos pero se negaron a entrar al cuarto donde malviven y solo les recomendaron que acudieran ante la Fiscalía Especializada en delitos contra menores en Vistamar.

Entrada la tarde de este mismo sábado, personal del DIF Municipal de Veracruz acudió al lugar y al constatar las paupérrimas condiciones en que habitan, tomaron cartas en el asunto para ponerlos bajo su custodia.

Relataron que no saben en qué trabaja Erika o Melanie, quien ha sido vista en cuadras aledañas tomando hasta perder el conocimiento y quedarse dormida en las banquetas, además de que es sumamente grosera.

Ya en alguna ocasión que trataron de ayudarla para salvaguardar a los niños, la mujer les dijo que si querían le llamaran a la policía, que le daba igual, pues solo le harían un favor si se los quitaban de encima.

Iker y Santi suelen deambular por las calles durante las madrugadas, por lo que solo es cuestión de tiempo para que les ocurra algún destino aún peor que el abandono por parte de su madre, temen los vecinos.