Nos hacen ver que en el Senado volvieron a patear el bote con la reforma constitucional que buscaba proteger a los policías, peritos y ministerios públicos federales estatales y municipales ante casos de despidos injustificados. La reforma que se encontraba en la congeladora desde el 2020 fue rechazada por la mayoría de Morena y sus aliados, lo cual fue interpretado como una reiteración del desprecio a los cuerpos policiales. Nos dicen que no importa este desinterés por las policías, al cabo que el país vive en paz y casi no se cometen delitos. | Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.