Eduardo Guevara

Veracruz, Ver., 21 de enero de 2024.- Esta mañana, un incendio en el departamento número 2 de un edificio en la calle Mario Molina, entre Independencia e Ignacio Zaragoza, en pleno Centro Histórico de Veracruz, generó alarma entre los residentes.

La movilización de personal de rescate y preventivo, incluyendo Bomberos Municipales, Policía Naval, Estatal y Municipal, así como Protección Civil, fue inmediata.

Según las primeras indagatorias, Ricardo González Reyes, de 25 años, ingresó al departamento número 6 dónde se hallaban dos jóvenes, alegando «no me obliguen a hacer cosas que no quiero». Samantha Pérez, testigo de los hechos, relató que el individuo se volvió violento con la acompañante de cuarto, pensando que se trataba de algún amigo o conocido, pero ante la amenaza, la víctima sacó un cuchillo en defensa propia, motivo que le hizo saber se trataba de un extraño.

La situación se complicó cuando González prendió fuego a la vivienda del primer piso. Los Bomberos Municipales actuaron rápidamente para controlar las llamas, cuya columna de humo negro era visible desde varios puntos del Centro de Veracruz.

La intervención de la Policía Naval, Estatal y Municipal, junto con Protección Civil, permitió la detención del presunto agresor. Vecinos señalaron a Ricardo por sus actos vandálicos, y a pesar de la insistencia de las autoridades para que bajara del balcón, decidió descender por cables de telefonía y televisión, siendo asegurado en la calle.

El incidente afectó a un departamento presuntamente propiedad de artesanos, quienes al parecer almacenaban herramientas y productos para la venta en su interior.

Elementos de Tránsito Municipal cerraron la vialidad para facilitar las labores de los brigadistas, quienes contaron con el apoyo de una pipa para asegurar suficiente agua y extinguir por completo el fuego.

El presunto maleante, Ricardo González R., fue puesto ante las autoridades correspondientes para responder por los daños y afectaciones causados en el complejo departamental marcado con el número 151.

El suceso, presenciado por varios espectadores, fue controlado sin mayores consecuencias, aunque dejó en evidencia la importancia de la rápida respuesta de los cuerpos de rescate.