* La Navidad nos ofrece un proyecto inagotable de esperanza: anhelamos el bien y queremos que no se acabe; hay que comprometerse para que todos lo tengan, dice

 

Irineo Pérez Melo

Xalapa, Ver., 25 de diciembre del 2023.- La Arquidiócesis de Xalapa consideró que la Navidad ofrece un proyecto inagotable de esperanza: “anhelamos el bien y queremos que no se acabe, pero tenemos que comprometernos para que nadie sea privado de él, incluidas las generaciones posteriores”.

En el comunicado que con motivo de la Navidad emitió la Oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, que dirige el presbítero  Juan Beristaín de los Santos, destacó la urgencia de cuidar el medio ambiente, luchar por la justicia y proteger la vida desde el inicio hasta el final.

“Si queremos pensar cristianamente, debemos considerar que, así como nos gustaría que el bien no se agote para nosotros, tenemos que comprometernos para que nadie sea privado de él, incluidas las generaciones posteriores”, refiere el comunicado.

Hace referencia a Lucas, el evangelista, al anunciar el nacimiento de Jesús, precisa que llega un reinado “que no tendrá fin” (Lc 1,33); él sabía de reinados pasajeros que ofrecían una esperanza inestable y provisional. Además, debido a que los reinos (y los reyes) siempre administraban la justicia y repartían los beneficios de manera parcial y excluyente, mucha gente percibía que para ellos la felicidad era inalcanzable.

“De aquí la importancia de convencernos de que el reinado que trae el recién nacido no tiene fin: primero porque la esperanza de que nuestra vida sea distinta, de que nuestra existencia sea mejor, es algo real”, se destaca en el documento.

El nacimiento del Mesías debe impulsar a la humanidad para evitar toda realidad que contradiga el plan de Dios; la esperanza nunca debe morir, ni siquiera al último.

Añade, “este reinado no tiene fin, porque no debe agotarse en nuestra felicidad; la poca y mucha felicidad que vayamos consiguiendo nos tiene que animar y fortalecer para compartir esta misma esperanza con los demás, especialmente con quienes más sufren a causa de la pobreza, de la violencia y de la injusticia en nuestro estado veracruzano.

Más aún, según Lucas, el reinado del recién nacido no tiene fin porque va más allá del tiempo presente y del propio grupo, es decir, debemos compartir la esperanza con todos, con quienes no creen, piensan o no son como nosotros, considerando que debemos heredar esta misma esperanza y este mismo compromiso a las generaciones futuras”.