La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión tiene, en un país donde ejercer el oficio periodístico es de alto riesgo, tiempo libre en exceso.

Entonces, para no aburrirse, se mete a procesar jaloneos entre reporteros. Tal parece que su propósito es elaborar carpetas de investigación a partir de chismes de lavadero.

Hay, por todo el país, un reguero de periodistas asesinados.  Su muerte permanece impune mientras que la Fiscalía se distrae, de manera por demás sospechosa, en casos de periodistas críticos, como el reportero de Crónica, Daniel Blancas.

¿De verdad la FEDP no tiene nada mejor qué hacer?   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.