Tuvo buena fama como futbolista; tiene mala fama como político. Se trata del Gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, quien es malo para enfrentar problemas, pero bueno para aparecer en escándalos, ahora, de presunto desvío de dinero. Fue la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad la que dio cuenta de pagos de facturas por más de 13 millones de pesos por parte del Sistema de Aguas de Cuernavaca, cuando Blanco era el Presidente Municipal, a una empresa que robó la identidad de un humilde joven con discapacidad de Cholula, Puebla. Mientras el joven sufre caminos enlodados con su silla de ruedas, el exfutbolista circula a gran velocidad por la amplia autopista, nos señalan, llamada impunidad.    |    Se lee en “Rozones” de La Razón.