Con regularidad, el presidente Andrés Manuel López Obrador arremete contra los órganos autónomos por ser un engendro del neoliberalismo, los acusa de no servir de mucho y ser muy costosos, incluso ha criticado que los sueldos de sus integrantes son muy altos. Algunos de ellos, como Banxico, INE, IFT, Cofece y CNDH pidieron a la Suprema Corte les dejara ganar más salario que el Presidente, y la Suprema Corte de Justicia le dio la razón. Otros, como el Instituto Nacional de Acceso a la Información, acordó bajar la paga de sus miembros y no pelear legalmente un mayor sueldo. En contraste, nos hacen ver, en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la presidenta, Rosario Piedra, quien fue propuesta por la autollamada Cuarta Transformación cobra, desde que llegó, el sueldo que tenía su antecesor y, nos aseguran ha “nadado de a muertito”. Pues no que “no somos iguales”, como dicen por ahí.   |   Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.