En los próximos días se alcanzarán los 10 millones de casos de Covid-19 en el mundo y México podría estar cerca de los 250 mil casos de contagio y aproximadamente 30 mil fallecidos. Según estadísticas y proyección de datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sus minuciosos registros se enfocan a países donde los resultados no son satisfactorios por desatención de la población o porque los gobiernos minimizan el impacto de la pandemia y se muestran poco cooperativos, aunque esta actitud implique un gran número de muertes por Covid-19 que podrían evitarse.

Es de resaltarse que de vital importancia resulta el informe preliminar del estudio que el Observatorio Poder&Política ha realizado sobre la evolución de la pandemia en México y algunas de las causas que han incidido en los contagios y fallecimientos sucedidos en el país y particularmente en Veracruz.

Alejandro Ortega Velázquez, director del Observatorio con sede en Xalapa enfocado a la evaluación de políticas públicas, muy gentilmente, nos comparte su información respeto a este terrible mal que nos aqueja. El Observatorio identifica datos como el índice de personas -por entidad- que, a pesar de los casi cuatro meses de complicaciones por el COVID-19, siguen creyendo que la enfermedad es sólo un invento. Se destacan casos como Guerrero, Oaxaca, el Estado de México, Baja California y Tabasco, donde se han detectado alto niveles de incredulidad generando una grave crisis epidémicas debido a limitadas campañas institucionales o desidia de los gobiernos para advertir los riesgos e informar de las medidas necesarias para evitar el padecimiento.

Existen personas que minimizan los riesgos de contagio y realizan sus actividades cotidianas, sin mantener la distancia que señala el protocolo de salud, ni el uso de cubre-bocas en lugares de mucha concurrencia como sucede en los tianguis dominicales, centros comerciales y zonas centrales de las poblaciones.

Tan significativo análisis hace una comparación de la reacción y la atención continua de autoridades municipales y estatales, respecto a la contención y manejo de casos detectados y fallecimientos. Para tener elementos que orienten a la recuperación de las actividades económicas son fundamentales los estudios de movilidad humana que se usan para detectar zonas de contagio en los centros de población. Otro aspecto esencial es conocer las condiciones de comorbilidad de la población, como un factor que aumenta el riesgo de fallecer en caso de contraer coronavirus.

La Comorbilidad se refiere a la presencia de enfermedades crónicas y condiciones preexistentes como diabetes, hipertensión, obesidad o hábitos como el fumar. Es un dato importante en la planeación de la estrategia de atención de los casos de CODIV19. Se ha comprobado que, en México, el 70 por ciento de los fallecidos tenían alguno de estos padecimientos.

El sociólogo Alejandro Ortega y su equipo de análisis jurídico y de comunicación política, se plantean como objetivo la evaluación de la actuación de las autoridades sanitarias y de gobierno, porque consideran que se deben transparentar las tareas de contención y los presupuestos asignados a la atención de la pandemia, donde, sin pensar mal, seguramente habrá sorpresas.

Por cierto, Xalapa tiende a convertirse en el escenario de una grave crisis epidémica, donde podrían dispararse los contagios por desatención de la población, con el riesgo de que se saturen los servicios médicos locales. Al menos dos de los centros hospitalarios de la ciudad ya están al límite.

Sin desperdicio el material que nos comparte Ortega Velázquez.

Bien.

VUELAN MILLONES DE DOLARES

Gracias al extenso burocratismo que impera, o que le han impuesto, en la Comisión Federal de Electricidad, la importante empresa española Iberdrola se retira de Tuxpan.

En días pasados tan importante corporación dio a conocer que no habrá de continuar con el proyecto de construcción de una termoeléctrica en el municipio de los bellos atardeceres. Su destierro da origen a que, así, de golpe y porrazo, en la entidad se tiren a la basura mil 200 millones de dólares. Y lo más triste es que quien habrá de llevar a cabo los trabajos será la dependencia a cargo del poblano Manuel Bartlett.

Puras porquerías con estos de la 4T.