En Colima, la situación política empeora cada día. José Ignacio Peralta Sánchez, el gobernador, no logra disminuir ni un ápice la inseguridad. Y ahora Mario Anguiano Moreno, exmandatario priista, se entregará ante la Fiscalía estatal, pues no cuenta con los más de 515 millones de pesos para pagar la sanción que le puso el Congreso estatal, al encontrarlo culpable en el delito de malversación de fondos. “Yo sé que los bienes que tengo no cubren ni mínimamente el monto”, dijo en su defensa. Demostrará que no tiene intenciones de huir y que “si tienen elementos, que de una vez procedan a detenerme. Pero que sepan una cosa, no nos hemos ido de Colima”.  La buena es que no se va solo, hay denuncias hacia sus excolaboradores. La mala: el dinero desapareció en bolsillos ajenos.   |   Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.