MARCA

 

Cuando se presentó al vestuario como El Zorro no tardarían en percatarse de que el nuevo fichaje sabía muy bien de qué va el fútbol y la vida. Consciente de la delgada línea entre cumplir el sueño de ser futbolista o acabar picando piedra y tras superar todo tipo de adversidades, la falta de minutos no iba a ser un muro insalvable en su afán de labrarse un nombre en el Atlético. Obrero del fútbol y con la tranquilidad que otorga su amplia experiencia, Héctor Herrera sabe que su peso en los planes de Simeone seguirá en aumento.

Pregunta. Ha jugado 391 minutos, es el decimoctavo de la plantilla, pero en cada aparición deja la sensación de que debería participar más.

Respuesta. Ha sido un poco difícil ser tomado en cuenta muchas veces y continuamente pero siempre he expresado que estoy enfocado en el trabajo y cuando el míster decida intentaré dar lo mejor de mí para ayudar al equipo.

P. Tiene que ser complicado pasar de ser el capitán y estandarte del Porto a frecuentar el banquillo en el Atlético.

R. Claro que es complicado, pero estaba preparado para cualquier tipo de escenario, jugara o no, y para ser paciente. A mi edad he pasado ciertas dificultades que hoy en día me han hecho estar preparado para cualquier tipo de circunstancia. Soy consciente de que lo único que me va a hacer ganar mi lugar o ser tenido en cuenta es el trabajo.

P. ¿Pensó en algún momento que se había equivocado viniendo al Atlético?

R. Es normal, es imposible no pensar eso, pero en el fondo sabía que era la mejor decisión que había tomado. Sabía que podía pasar lo que está pasando, o lo que estaba pasando porque hoy en día estoy siendo más tomado en cuenta y teniendo más minutos. Sabía que era la mejor decisión para mí en todos los sentidos.

P. Simeone siempre ha priorizado la calidad a la cantidad de minutos, pero ¿cómo lo asume un jugador?

R. Es difícil tener pocos minutos y que sean de calidad. Como jugador no entiendes esa parte porque lo quieres jugar todo, pero uno tiene que ser profesional y no conformista, pero sí intentar ayudar desde cualquier parte que le toque. Si es dentro de la cancha, intentar dar lo mejor de mí; si es fuera, ayudar para que el equipo ande bien.

Héctor Herrera

P. ¿No hemos visto entonces al mejor Herrera y aún está por llegar?

R. Espero que sí, ahora que he tenido más minutos voy empezando a entrar en el ritmo del equipo, de las tareas que el míster quiere e intentando acoplarme más a su sistema. Esperemos que tanto yo como el equipo vayamos creciendo y nos acerquemos a nuestra mejor versión todos para el bien colectivo.

P. ¿Qué tiene el estilo de Simeone para que los nuevos tarden en adaptarse? Griezmann necesitó cuatro meses.

R. Todos sabemos que el sistema es muy defensivo, muy rígido y de mucho sacrificio, de tareas defensivas muy claras. Eso es lo que complica a los jugadores. Por ejemplo, en el caso de Griezmann en la Real tenía un estilo más para atacar que para defender y cuando le pones tareas defensivas y no solo ofensivas se complica mucho. Ese el mayor reto que tiene uno cuando llega aquí al adaptarse.

P. ¿Fue su caso también? También puede jugar en banda…

R. Siempre he jugado de mediocentro, pero siempre he dicho que con tal de jugar lo haría donde sea e intentaría dar lo mejor de mí. Las tareas defensivas obviamente a lo mejor se complican porque no las conoces al 100% o las vas conociendo poco a poco, pero hoy me siento más adaptado y mucho mas encuadrado con lo que el míster quiere y eso es superimportante, la disponibilidad de cada uno.

P. Guardiola dijo que parece lento, pero que es potentísimo.

R. Sí, lo recuerdo, en un Porto-Bayern de cuartos de la Champions. Parece por la forma de correr, pero no me siento un jugador lento.

P. Como ex capitán y líder del Porto, ¿entendió los pitos del Metropolitano a Koke?

R. A mí Koke me parece un excelente jugador y una excelente persona. Desde el día que llegué me ha recibido súper bien y con los brazos abiertos y esa es la forma que debe tener un capitán: hacer sentir a los nuevos que están como en su casa, que se sientan cómodos para que después puedan desarrollar el fútbol que van a aportar. Me parece que lo hace de una forma excelente. En el fútbol pasan ese tipo de cosas, un día te aplauden, otro te pitan. A mí me pasó en el Porto siendo capitán también y eso no quiere decir que no le quiera la gente, sino al contrario. Le quieren bastante y esperan siempre lo mejor del él. La calidad la tiene, la ha demostrado muchísimas veces y son cosas que pasan. Uno siempre tiene que estar preparado para cualquier situación dentro del campo.

P. Pese a ser un recién llegado, el vestuario le escucha.

R. Desde que llegué me he sentido como en casa. La conexión con todos los compañeros ha sido buenísima.Quizás por mi forma de ser, que hablo e intento llevarme bien con todos, además de mi experiencia y trayectoria que puede que cuente también un poco.

P. ¿Qué fue lo más duro que tuvo que pasar?

R. En el fútbol siempre hay ese tipo de momentos buenos y malos. No todo ha sido bueno. Cuando llegué a Porto también me costó jugar, en los primeros seis meses jugaba muy poco y me tocó irme con el B. Yo me lo tomaba bien, con la mejor disposición del mundo. Sabía que si no tenía participación con el primer equipo, yendo con el filial no perdía ritmo, que en cualquier momento podía tener la oportunidad y que la tenía que aprovechar.

P. Su sacrificio empieza mucho antes, de niño tuvo que separarse de sus padres.

R. Sí, con 15 años salí de casa, me tuve que ir a la Ciudad de México para intentar esta aventura de querer ser jugador profesional. Tuve que pasar un periodo de aprendizaje, lo llamo así. Hoy me río de todo lo que pasé, pero en su momento eran cosas complicadas, aunque yo nunca le vi el sufrimiento o la dificultad que estaba pasando ante mí. Siempre lo enfrenté como un reto o como que tenía que sufrir un poco para poder merecer más adelante. Este aprendizaje me hace mucho más fácil pasar situaciones como la que pasé cuando llegué de no jugar y tener pocos minutos. Pensaba: ¿por qué voy a estar mal o enojado todo el tiempo si tengo que trabajar y estar preparado para cuando llegue la oportunidad? En su momento, por ejemplo, en aquella situación comía una vez por día y hoy, gracias a Dios, puedo comer y ofrecerle lo mejor a mi familia. Entonces no veo el por qué enojarme por una situación en la que, aunque obviamente quiero jugar, sé que tengo que ser paciente, que en algún momento llegará la oportunidad y no la tengo que dejar pasar.

P. Pero comer una vez al día y no tener cerca a la familia tiene que ser duro por mucha ilusión que se tenga.

R. Pues sí, era duro, ahora me río, pero en su momento era difícil porque vivía con otros jugadores que estábamos todos juntos y era difícil pasar ese tipo de cosas. Pero lo disfrutábamos, lo pasábamos bien y nos decíamos «quizás mañana comeremos mejor»o alguna cosa así. Mi madre cuando lo supo me quería llevar a casa, pero le dije que no, que quería seguir e intentar ser jugador de Primera y que lo iba a conseguir.

Herrera con MARCA

P. Antes de llegar a debutar con Pachuca también se planteó llegar a dejar el fútbol.

R. Sí, en algún momento el Pachuca me prestó a Segunda división, fui a jugar seis meses a Tampico Madero, pero no nos pagaban, no teníamos nada y yo ya vivía con la que hoy es mi esposa. Ella quedó embarazada y ahí en esa situación pensaba en dejar el fútbol y ponerme a trabajar porque tenía obligaciones y deberes y yo no sabía qué futuro iba a tener. Entonces sí lo pensé un poco y como mi padre trabajaba en Estados Unidos pensé en irme con él y en que todo iría bien. Pero al regresar a Pachuca para saber qué iba a pasar fue cuando ya me quedé a entrenar con el filial y prácticamente con el equipo.

P. ¿Qué hubiera sido de usted de haberse ido con su padre?

R. Mi padre trabaja construyendo casas. Yo iba a ir a lo que fuera, a lo que saliera, no tenía una profesión fija.

P. Es un obrero del fútbol, pudo serlo de la construcción.

R. Al final dentro de mí me decía que no, que tenía que esperar, que llegaría una oportunidad y que la tenía que aprovechar. Esperé un poco más y por suerte surgió esa oportunidad de quedarme en Pachuca y jugar en Primera.

P. Ahora está en un grande, pero en plena reconstrucción.

R. Sí, la verdad llegué a un club grande y uno como jugador siempre anhela jugar en ese tipo de clubes. Se han ido jugadores importantes pero creo que también han llegado, poco a poco lo irán mostrando y se darán cuenta de que son de gran calidad. Serán muy importantes para esta transición que vive el club y así tiene que ser para que se siga manteniendo en el nivel que ha conseguido hasta el día de hoy.

P. ¿No pesa la comparación con el listón que marcaron los Godín, Gabi, Griezmann…?

R. Depende de cada jugador. En mi caso no veo hacia atrás ni en lo que hicieron los demás. Pienso en crear mi propia historia y eso es en lo que me baso. Que dejaron el listón alto y si hicieron una carrera estupenda, claro, pero la hicieron ellos. Uno debe pensar en lo que uno quiere hacer y en la huella que quiere dejar en la institución y eso es lo mas importante.

P. En su historia ya figura una medalla de oro olímpica o una Liga en Portugal, ¿a qué aspira en el Atlético?

R. A nivel selección fue lo más importante que he ganado. También la Copa Oro, que quizá fuera no tanto, pero para México es muy importante. En Portugal la Liga también es un logro muy grande. Pero eso es parte del pasado y ahora estoy aquí y lo principal es intentar ganarse la titularidad, tener más minutos y lograr ser importante dentro del grupo. Después lo demás se irá dando poco a poco.

P. ¿Han tratado cómo acabar con su irregularidad y con las caras opuestas en un partido?

R. En el fútbol son circunstancias de partido. Quizás en las primeras partes salen mejor que nosotros o salimos más flojos. Cuando te hacen daño te duele y es cuando despiertas. Que no es normal que nos esté pasando eso es verdad y que el grupo es consciente de ello también. Lo único que podemos hacer es trabajar y ser conscientes de lo que nos está haciendo falta para dar ese extra y ser cada día mejores. Si no lo habláramos o no nos diéramos cuenta sería una tontería. O hacernos los ciegos y pensar que no pasa nada. Un equipo y un club que quiere ser ganador y competitivo tiene que solucionar todos los detalles que hagan falta para ser cada día mejor.

P. ¿Lo conseguirán?

R. A pesar de los resultados menos positivos, el equipo está muy bien y en los momentos que se decide o se propone ser protagonista dentro del partido lo ha demostrado: es capaz de controlar y ganar a cualquiera. Ser un equipo es lo que nos hace fuertes.