GOLPE POLÍTICO

Xalapa, Ver., 21 de octubre de 2019.- En los graves problemas de Morena donde las asambleas para elegir delegados rumbo a la elección nacional abortaron, Huatusco no podía ser la excepción.

En este lugar según los datos que arrojan los propios militantes de este partido político, presuntamente fue el expresidente municipal de Ixhuatlán del Café, Adolfo Rivera “Bobby Pulido”, quien al puro estilo fidelista, operó el acarreo de unas 3 mil gentes, con su torta y refresco, además según dicen, con 300 pesos por cabeza.

Estas versiones involucran ahora al expresidente municipal, Miguel Ángel Sedas, de quien varios huatusqueños señalan fue la mano que meció la cuna detrás de Adolfo Rivera, además del hijo del expresidente de Ixhuatlán del Café, Fernando Rivera, que desde Sedesol utilizó los programas de gobierno para favorecer a los delegados que trataban de imponer, y a su papá “El Boby” obstinado en ser delegado a la asamblea nacional.

El evento que al final de cuentas no se realizó «porque los auténticos morenos le pusieron un alto a los acarreados por Adolfo Rivera, se vio lleno de traidores a este instituto político, de priistas, panistas y de todos colores».

Fueron mencionados varios de los presentes como: Alejandro Porras Marín, Tirso Porras Marín, Juan Porras Molina, identificados como priistas afines a Amadeo Flores Espinoza; Felipe Flores Rodríguez, José García Palacios y muchos otros del distrito, que ni aun así lograron su capricho.

Otro de los señalados fue Luis Eduardo Tress García, conocido como disque ambientalista, con peregrinar por todos los partidos políticos y Rolando Rodríguez, exmoreno y que ahora le trabaja al también exdiputado Sedas Castro.

Dicen que les salió caro a los operadores del estado y al local Sedas, haber confiado en Adolfo Rivera, sin la mínima eficiencia, porque quiso operar al estilo dinosaurio priista con gente que en su mayoría no estaba afiliada y a punto de tenerse un enfrentamiento de graves consecuencias.

Los morenistas reflexionan que si atrás de esto estuvo también el expresidente Sedas Castro, ahora que ya quiere ser moreno, significaría su decadencia tanto de él como de su nuevo socio político, Adolfo Rivera.