Tal parece que estar en desacuerdo con el Presidente es un pecado grave dentro de la 4T.

La renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda y las denuncias que hizo en su carta de dimisión provocaron que muchos morenistas se le fueran a la yugular.

No les importó la contribución de Urzúa a una transición tersa en el cambio de gobierno. Para ellos lo único relevante es que le dijo “no” al Presidente.

La que se pasó de lanza fue la diputada Tatiana Clouthier, quien se ensañó con el funcionario caído a quien tildó de cobarde, irresponsable y poco ético.

Una andanada injusta y extraña porque ella misma, Tatiana, que fue coordinadora de la campaña Juntos Haremos Historia, rechazó en su momento el puesto de subsecretaria de Gobernación que le ofreció AMLO, dejando los motivos a la imaginación de todos….Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.