Ya se cumple un año del triunfo, arrollador, por cierto, con el que el tabasqueño cimbró al país.

Quien se llevó todas las fanfarrias fue él, nadie más.

Muchos ingenuos anidan en sus mentecitas que fueron ellos quienes se levantaron con el triunfo, eso jamás.

López Obrador le dijo al pueblo mexicano lo que quería escuchar pero, además, millones de mexicanos habían llegado al hartazgo de tanta corrupción, estaban atiborrados de animadversión hacia el PRI.

De ese partido que había tolerado en extremo la violencia, del mismo que aun cuando recuperó por un sexenio el poder, no se dio la oportunidad hacer un buen trabajo, de mejorar la calidad de vida del pueblo mexicano. El voto de castigo no se hizo esperar.

La voluntad popular se impuso, y es así como “El Peje” se levantó con una abrumadora victoria.

Ahora, a poco más de seis meses de ya estar instalado en el poder, las expectativas van a la baja, el desencanto está presente, la marcha del pasado 30 de junio es una muestra de ello. Lo anterior sin mencionar la de ayer lunes.

Por supuesto que antes del primero de julio del 2018 los expertos en encuestas no dudaban en asegurar el triunfo del señor López Obrador, pero jamás dimensionaron una victoria tan amplia, tan impetuosa.

Morena no tan solo en la presidencial mostró de que estaba hecho, sino que también en las elecciones de diputados locales y en alcaldías devasto. Arrasó con todo.

El haber logrado mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en la de Senadores, ya nos daba una idea de cómo sería la forma de gobernar del tabasqueño.

Su distintivo han sido los claroscuros, el gobernar a capricho.

Lo cierto es que López Obrador tiene que hacer todo, no tiene quien lo ayude, el partido que regentea carece de componentes con oficio político, son contados los avezados en el tema es por ello que las fracturas ya están a la vista, las divisiones son muy notorias y la desbandada vendrá en cascada.

Todos exigen, todos dicen merecer.

Una auténtica realidad es que Morena carece de organización, cada quien jala por su lado.

Ya no es un movimiento, ahora es un partido político.

¡Sin AMLO eso se cae, así de sencillo!

GUARDIA NACIONAL

Según la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana nuestra entidad habrá de recibir en este mes cerca de 4 mil elementos.

En Veracruz se ubicará una docena de batallones y una coordinación regional, en el norte habrá batallón en Tuxpan, Poza Rica y Martínez de la Torre.

En la región centro los elementos se desplegarán en Xalapa, Córdoba, Orizaba y el puerto de Veracruz.

En el sur será en Cosamaloapan, Acayucan, Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos.

La Guardia Nacional habrá de desplegar en los próximos días sus elementos en toda la entidad.

Para una mayor tranquilidad, el puerto de Veracruz concentrará una de las 34 coordinaciones regionales de la Guardia Nacional a cargo de la Marina-Armada.

DISTINGUIDA VERACRUZANA EN LA GN

 Por cierto, una distinguida veracruzana forma parte del grupo de dirección de la Guardia Nacional.

Tan destacada es nuestra paisana que no es producto de la casualidad el que la revista Forbes, la haya incluido como una de las 100 mujeres más poderosas de México.

Su nombre, Patricia Rosalinda Trujillo, la Comisaria General, nació en el puerto de Veracruz, y será quien represente a la Policía Federal en la coordinación operativa institucional

Patricia Rosa Linda Trujillo Mariel desde hace más de siete años es integrante activo dentro de la Policía Federal, espacio donde se ha desempeñado como titular de la coordinación de Criminalística.

Se distinguió como la primera mujer en ocupar la titularidad de la División Científica, pero no tan solo eso sino que también es la fundadora de dicha División.

Su carrera laboral dio comienzo en la Universidad Veracruzana, a la edad de las quince primaveras, donde impartía cursos de maquillaje de cadáveres. Es hija de padres científicos en el ramo de la criminología.

En nuestra máxima casa de estudios se tituló como médica cirujana, destacando en su generación con el mejor promedio.

Más tarde realizó una maestría en Medicina Forense. Actualmente cuenta con 12 doctorados, uno en Reeducación y Reinserción Social, Ciencia de la Conducta Humana a través de la Filosofía, y otro en Investigación Forense, además de nueve Honoris Causa; habla Inglés, Italiano y Francés.

Por cierto, distingue con su amistad a un destacado médico forense xalapeño, un experto de la criminología, forjador de varias generaciones de profesionales en la medicina, el cual fue uno de los mejores alumnos, el más destacado, del señor padre de la ahora titular de la División Científica de la Guardia Nacional.

 

¡Felicidades!