• El delantero de las Águilas fue el ‘MVP’ del juego tras hacer el primero del juego y asistir para el segundo en una gloriosa victoria de los Cafetaleros

VANGUARDIA

La Albiceleste debutó en la Copa América con un amargo sabor de boca y se paró frente a un Colombia que anda a pasos agigantados.

Con goles de Roger Martínez y Duván Zapata, los cafetaleros vencieron 2-0 al cuadro de Leonel Scaloni, quienes no han encontrado la fórmula para borrar las finales perdidas anteriormente y la pésima actuación en el Mundial pasado.

Ni Lionel Messi, que estuvo lúcido sólo unos minutos en la segunda mitad, ni Sergio Agüero y mucho menos Ángel di María pudieron siquiera generar alguna de peligro que hiciera temblar el arco de David Ospina.

Sólo un tiro libre del «crack» argentino hizo que el guardameta del Napoli rechazara a tiro de esquina, pero no hubo nada más.

Un primer tiempo infumable, en un duelo donde se observó con nerviosismo al medio campo pampero: Guido Rodríguez como el más atinado, no pudo contagiar a sus compañeros Giovani Lo Celso y Leandro Paredes que todo el juego estuvieron perdidos en el campo.

La segunda mitad llegó y fue el final para una pésima presentación de uno de los favoritos para ganar el Campeonato.

Y, sorprendentemente, no fue James Rodríguez, no fue Radamel Falcao ni tampoco Juan Cuadrado, quien salió de cambio después de una falta a Messi, sino que el grito de gol salió de la figura del delantero titular del América: Roger Martínez.

El «killer» azulcrema perforó, literal, las redes de Franco Armani para hacer el 1-0 del encuentro después de una gran jugada desde el lado izquierdo del campo.

El mismo Roger generó el segundo y se convirtió en el mejor jugador del partido.

Martínez asistió a Jefferson Lerma quien metió una diagonal «matona» al romperredes de la Serie A, Duván Zapata para que este cerrara la pinza y pusiera el 2-0 definitivo.

Carlos Queiroz sonrío tras haber funcionado su planteamiento, mientras que la dupla de «Leos», Messi y Scaloni no podían ocultar la cara de vergüenza en una actuación de Argentina que sigue siendo una Selección para el olvido.