El júnior diputado local, Sergio Hernández Hernández quiere ser alcalde de Xalapa -¡se vale soñar!-, sin embargo, lo primero que debería de hacer es cuidar su imagen; en todos los antros lo conocen y no precisamente por su labor legislativa, sino por su afición al alcohol y ser «ojo alegre». La última travesura que reporta gente de su equipo es andar en el baile de «La Adictiva» donde salió dando tumbos…