Golpe Político 

Xalapa, Ver., 14 de mayo de 2019.- La reforma laboral recién aprobada fue considerada por la Confederación Auténtica de los Trabajadores (CAT) como un retroceso y violatoria de los derechos de los trabajadores, al imponer el gobierno federal un modelo que funcionó en los años setentas y ochentas, el cual ya está rebasado.

Ricardo Espinoza López, secretario general de esta central obrera puso como ejemplo que en “materia colectiva ponen a concursar a los sindicatos y lo cual traerá consigo  demandas de titularidad, conflictos internos, inestabilidad laboral y por lo tanto caerá la inversión y el empleo”.

En materia procesal, dijo, crean un Centro de Conciliación y Registro donde primero que nada debe agotarse la instancia conciliatoria y después lo mandarán a los juzgados. “A mí me parece que ahí se está retrasando la justicia pronta y expedita para los trabajadores”, añadió.

Entrevistado durante su estadía en esta capital, en donde sostuvo reuniones de trabajo con sus agremiados, el dirigente obrero recordó que en el procedimiento anterior “nosotros teníamos la facultad de poder demandar inmediatamente y en la Junta Local o Federal de Conciliación y Arbitraje e inmediatamente se llevaba el procedimiento”.

Con la reforma aprobada, consideró que se está haciendo un paso administrativo antes que el jurisdiccional y eso puede obstaculizar los derechos de justicia pronta y expedita para los trabajadores, al incluirse una serie de procedimientos a los registros nuevos, de los contratos colectivos, de los emplazamientos a huelga y a todos los actos internos de los sindicatos.

Además, sostuvo que para registrar un sindicato, para cambios de directiva, para nombrar comisiones de revisión, para dar altas y bajas, para dar informes de los sindicatos y en todos los actos nos imponen llevar a cabo asambleas con recuentos de voto directos y secretos de los trabajadores.

“Esto implica un montón de procedimientos internos y todos marcándole copia al Centro de registro, a mí me parece que están burocratizando, por un lado los procedimientos sindicales, que están reteniendo la libertad sindical, están violando la autonomía de los sindicatos al imponer modelos y formas de hacer nuestras asambleas”, abundó.

Fue más allá al señalar que todas estas partes que son sustantivas están en detrimento con esta nueva legislación de los derechos laborales ya adquiridos por los trabajadores de manera individual y colectiva, de la autonomía interna de los sindicatos, de los procedimientos de huelga, de los conflictos colectivos y ahí me parece que es un retroceso, subrayó.

Además, se trata de regular la libertad sindical para poder gormar parte de un sindicato o no, para formar un sindicato o no, “eso está bien, hasta ahí, pero todo lo demás es un exceso, es una violación de los propios derechos que quieren proteger”.

“Hacen una sola pieza entre trabajador y sindicato, cuando el sindicato nace como una persona jurídica distinta, con derechos y obligaciones distintos a los propios e individuales del trabajador, la verdad que viene a enredar todo”, recalcó.

“Para que te des una idea, todo sindicato que esté registrado en el país, ahora habrá un solo registro federal para llevar a cabo estos actos, ni el INE podría llevar a cabo todas las asambleas, ni el INE, porque no hay una capacidad instalada, por lo tanto vuelven un proceso burocratizado”, añadió.

Insistió que esto es un criterio de los años 80s, donde para todo se hacía asambleas, “y que traía esto, pues problemas internos, problemas con la autoridad laboral, no se podían llevar a cabo las revisiones adecuadas”.

“Yo me acuerdo de aquél entonces, la huelga de la UNAM, las huelgas de Chapingo, las huelgas de DINA y todo esto, entre otros que yo recuerdo, porque había muchos, eso trajo conflictos, problemas, era la lucha de poder, quien puede más, entre los sindicatos, los sindicatos con las empresas y las instituciones y entre trabajadores, con un exceso de protagonismo, que más que ayudar perjudicaban sus intereses, esos temas reales” concluyó.