• El comediante solía ser un hombre hostil, soberbio y frío, además fue dicto al tabaco y fumaba hasta 3 cajetillas al día.

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Hace 26 años falleció Mario Moreno ‘Cantinflas, recordado por millones en Latinoamérica como ‘El mimo de México’ gracias a sus personajes con los que marcó una época en el cine mexicano y cuyos personajes aún hoy en día son evocados, imitados y adorados.

No obstante la vida del actor mexicano, quien falleció el 20 de abril de 1993 también estuvo llena de claroscuros, unos que se le pudieron comprobar y otros que quedarán como parte de la leyenda o como un mito.

Aquí cinco pasajes en la vida de ‘Cantinflas’ de los que poco se habla pero que han logrado colocar también una halo de misticismo en la imagen de este ícono mexicano.

Soberbio. Se dice que Mario Moreno no era tan simpático como su personaje ‘Cantinflas’. De acuerdo con una publicación de la BBC, el comediante solía ser un hombre hostil, soberbio y frío. Así lo relatan algunas personas que estuvieron y convivieron de cerca con Mario, no era una persona querida. Guadalupe Loaeza lo describió como «Un hombre que mundanamente no era simpático, era desagradable… Mario Moreno era un personaje muy siniestro, con una ambigüedad muy evidente. Sus colegas no lo querían».

Adopción. Algunos medios relatan que años después de casarse, ‘Cantinflas’ y su esposa querían hijos pero al parecer el actor era estéril y eso impedía que fueran padres, por lo que adoptó a un pequeño rubio a quien nombró Mario Moreno Ivanova. Lo que nunca confesó fue una historia que se cuenta como una leyenda y que escandalizó cuando empezó a divulgarse. Al parecer Mario Moreno había conocido a una turista norteamericana, con la que inició una rápida relación. Ella tenía un niño recién nacido y el actor la convenció para que «le vendiera» el pequeño a cambio de diez mil dólares. La mujer que se dice llevaba el nombre de Marion Roberts renunciaría a cualquier reclamación. El cómico lo registró con su apellido y el de su esposa, desde luego en calidad de adoptado.

Otros amores. El actor estuvo casado con Valentina Ivanova Zuvareff de 1934 a 1966 aunque la imagen de esposo fiel siempre fue cuestionada ya que en algunas ocasiones se le ligó sentimentalmente a sus compañeras de filmación. Una de ellas fue la actriz checa-mexicana Miroslava Stern, con quien dicen que «El mimo de México» tuvo un affaire cuando ambos filmaron la película «¡A volar joven!» en 1947.

Escándalo amoroso. Pocos años antes de morir una joven texana llamada Joyce Jett, quien trabajaba para el actor en Estados Unidos, utilizó una ley estadounidense que califica de matrimonio legal a cualquier pareja que se muestre en público para decir que era la esposa del actor y aunque Mario Moreno siempre aseguró que su ex amiga lo había traicionado y nunca había tenido nada que ver con ella, fue obligado a darle buena parte de su fortuna.

Tabaco. Según diversas biografías señalan que el actor comenzó a fumar desde joven y conforme pasaron los años su adicción a los cigarros lo llevaban a fumar en su etapa adulta hasta tres cajetillas al día e incluso llegaba a interrumpir la filmación de alguna escena porque necesita fumar cada corto tiempo. Murió por cáncer de pulmón adjudicado a su adicción al tabaco.