SOPITAS

En las últimas horas el primer (y esperado) tráiler de Toy Story 4 ha llegado para remover muchos recuerdos y sobre todo, para hacer muchas comparaciones. Lo primero y posiblemente más evidente, es el hecho de que la trama es básicamente lo que ocurrió en la segunda entrega, cuando Woody es raptado por un coleccionista de juguetes, mientras intentaba ayudar a Wheezy el pingüino que había terminado en una venta de garaje.

Ahora nos encontramos con Forky, un nuevo personaje que literalmente fue construido por Bonnie, la nueva dueña de Woody y compañía, y se ha convertido en su juguete favorito. Este personaje, más allá de ser el agente de cambio en la vida del vaquero, también es el reflejo de las nuevas generaciones y sus constantes conflictos existenciales. Tan solo basta con prestar atención en sus diálogos, los cuales desde la tercera película de Toy Story ya eran bastante complejos para un niño.

No soy un juguete. Fui hecho para la sopa, ensalada, tal vez chili y luego a la basura”. Después de decirle estas palabras a Woody y a Buzz, Forky se avienta por la ventana. Esto, según los comentarios en redes sociales es un poco lo que sucede con los millennials e incluso centennials en la constante búsqueda de propósito y de no ser esclavizados al servicio del otro, sino a ser autosuficientes, autoemplearse y cumplir con un propósito mayor (incluso para una cuchara-tenedor).

“¿Por qué estoy vivo?”, le pregunta Forky al vaquero que inmediatamente le responde con una serie de frases nada complejas y del supuesto destino de cualquier juguete… incluso cuando Forky no es un juguete, sino un experimento creado con varias cosas.

Ya con esta situación sobre la mesa que hasta el momento ha dividido opiniones entre los ávidos fans de la saga de Toy Story, nos encontramos con que precisamente, para explicar el nuevo conflicto mental de Woody gracias a Forky y a Bo Peep, la cuida ovejas que desapareció después de la segunda película, hay un lapso por descubrir si el destino de un juguete es realmente ser amado por un niño o puede descubrir el mundo. De ahí es que nos encontramos con flashbacks de Andy, quien regresa en este formato… y de la peor manera.

¿A qué nos referimos con esto? Durante las entregas de Toy Story, Disney y Pixar se han esforzado al mínimo por mantener una congruencia en el físico de Andy. Sin embargo, esto no había sido tan evidente como ahora, en el tráiler de Toy Story 4 que muestra a un Andy de niño muy distinto al que vimos en las primeras dos películas. Aquí te dejamos al “nuevo Andy”:

Y esto lo corroboraron los fans que entre bromas, han asegurado que “Andy se ha hecho una cirugía plástica”, o bien, que no hay una coherencia en su físico. Si bien esto es algo que no se puede cambiar, cierto es que algunos fans están molestos tanto por este error, como por el hecho de la fórmula ya gastada e incluso innecesaria de forzar una saga que marcó a toda una generación.