Parece ser que el escándalo por el presunto lavado de dinero de más de 150 millones de dólares, en el que está metida la Universidad de Hidalgo alcanzó a la exsecretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles. Y es que, de acuerdo con el periodista Carlos Loret de Mola, al parecer la exfuncionaria tiene vínculos con Gerardo Sosa, presidente del Patronato de esa casa de estudios, lo que ha puesto bajo la lupa de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda no sólo a Robles, también a Emilio Zebadúa, quien fue su oficial mayor en las secretarías de las que Chayito se hizo cargo en la administración anterior. Por lo pronto, en sus redes sociales la experredista negó todo lo señalado por el comunicador y hasta compartió un documento de su evolución patrimonial. Habrá que ver qué desenlace tiene todo esto que ahora está en las manos de Santiago Nieto…. Se lee en Rozones de La Razón