Hoy los priistas celebrarán los 90 años de existencia del partido y, nos hacen ver, el onomástico llega cuando el instituto político pasa por una crisis que lo tiene enfermo y con pronóstico reservado. En el ámbito legislativo ha sido relegado a tercera fuerza, y aunque aún es el partido con mayor número de gobernadores con 12, su crisis de imagen y credibilidad amenaza con perder el poder en varias entidades en las que hoy Morena ya es mayoría en los respectivos congresos locales. Y para muestra de lo profundo de la crisis en la víspera del aniversario y ante el inminente proceso de sucesión de la dirigencia nacional, un grupo de priistas repudió la llegada del expresidente Enrique Peña Nieto al Consejo Político Nacional, e incluso pide su expulsión del partido. Así, con las mismas fracturas y divisiones que les costó perder la Presidencia de la República, el viejo partido llega con la salud mermada a su cumpleaños nonagésimo…. Se puede leer en Bajo Reserva de El Universal.