Dentro de la secretaria de Gobernación, que encabeza Olga Sánchez Cordero, hay quienes reprueban el arribo del excontralor del INE, Gregorio Guerrero Pozas, como titular de Administración y Finanzas, pues aseguran que sus vínculos con el priismo se encuentran más vigentes que nunca. Aseguran que durante la campaña presidencial de 2018 habría trabajado tras bambalinas en favor de José Antonio Meade, pues Guerrero Pozas, comentan, es cercano al excandidato desde que ambos coincidieron en Financiera Rural en 2003, y la relación se fortaleció entre ambos cuando el hijo del primero, Julio César Guerrero Martín, se desempeñó como secretario particular y operador de campaña del exsecretario de Hacienda… Se puede leer en «Bajo Reserva» de El Universal.