* Analistas preveían 4.5% para el primer mes del año; precios de los energéticos cayeron 0.7%; gasolinas de alto y menor octanaje retrocedieron 1.9 y 2.4%, respectivamente

La Razón

Durante el primer mes del año, la inflación registró un incremento mensual de 0.09 por ciento, con lo cual se ubicó en 4.37 por ciento. De acuerdo con analistas, este nivel no se observaba desde diciembre de 2016. 

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), comparó que en igual mes de 2018, los datos de inflación fueron de 0.53 por ciento mensual, así como de 5.55 por ciento en su comparación anual.

 La inflación en el primer mes del año fue resultado del incremento de productos agropecuarios como cebolla y chile serrano, lo cual fue parcialmente contrarrestado por las bajas en las gasolinas, transporte aéreo, paquetes turísticos y gas doméstico LP.

 Así, la inflación de 4.37 por ciento observada en enero fue menor a 4.5 por ciento esperado por analistas de Grupo Financiero Monex, así como al dato registrado el pasado mes de diciembre, cuando el indicador se ubicó en 4.83 por ciento.

 Por su parte, Banorte Casa de Bolsa refirió que la cifra que dio a conocer el Inegi resultó considerablemente por debajo del consenso, que la ubicaba en 0.18 por ciento; en este sentido explicó que la principal desviación respecto al estimado provino de una menor contribución por parte de los energéticos, un menor impacto de bienes agrícolas que incrementó apenas cuatro puntos base; una mayor contribución de tarifas del gobierno; y menores presiones en otras mercancías.

 Los precios de los energéticos, que en otras ocasiones afectaba de manera directa en la inflación, en esta ocasión cayeron 0.7 por ciento de manera mensual, restando 16 puntos base al índice general. 

 En particular, la gasolina de bajo octanaje cayó 1.9 por ciento, mientras que el gas LP y la gasolina de alto octanaje retrocedieron 2.5 y 2.4 por ciento, respectivamente. Por su parte, los precios de bienes agrícolas subieron 0.4 por ciento en enero respecto al mes inmediatamente anterior.

 Entre los bienes con mayor contribución al alza destacan; el chile serrano registró un incremento de 67.2 por ciento, la cebolla  tuvo un repunte de 29.9 por ciento y otros chiles un registro de 16.8 por ciento. Por el contrario, a la baja resalta la caída del jitomate, el tomate verde y el pollo, con caídas de 14.9, 35.2 y 0.7 por ciento, respectivamente.

 Por entidades, los estados con variación por arriba de la inflación nacional fueron Guerrero, Querétaro, San Luis Potosí, Durango y Aguascalientes; en tanto que las de variación por debajo de la nacional fueron Baja California, Chihuahua, Chiapas, Tamaulipas y Morelos.

A su vez, la inflación subyacente tuvo un crecimiento de 0.20 por ciento mensual en enero de este año y una variación anual de 3.60 por ciento; ligeramente por debajo del dato previo, cuando se ubicó en 3.68 por ciento.

 Dentro del Índice de Precios Subyacente, los precios de las mercancías subieron 0.31 por ciento y los de los servicios 0.08 por ciento mensual. De igual manera, la Inflación No Subyacente se redujo 0.25 por ciento mensual, con lo que alcanzó una tasa anual de 6.81 por ciento; dato inferior si se compara con el de diciembre de 2018, cuando cerró en 8.40 por ciento.

 Al interior del Índice de Precios No Subyacente, los precios de los productos agropecuarios subieron 0.35 por ciento, mientras que los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno disminuyeron 0.68 por ciento mensual.

 Con todo lo anterior, Banorte reitera la perspectiva de una moderación en la tasa anual de inflación a lo largo de 2019, con lo que se esperaría una tasa de 3.5 por ciento al cierre del año; cifra menor a 3.9 por ciento del consenso. 

 No obstante, los analistas refirieron que continúan factores de riesgo para que el nivel inflacionario repunte; entre ellos, destaca una mayor volatilidad en bienes agropecuarios, tal  como se ha observado en los dos últimos meses; una posibilidad de un impacto rezagado del incremento en el salario mínimo que entró en vigor el pasado primero de enero, y que podría observarse progresivamente durante el año.