Como ya conoce el caminito repitió la fórmula. López Obrador envió al Senado de la República una terna de aspirantes a tomar el lugar de la magistrada Luna Ramos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Se trata de tres distinguidas abogadas que, a pesar de sus carreras distintas, tienen un rasgo en común: son muy cercanas al presidente y su partido. Cualquiera sería una “magistrada carnala”. Dos de ellas repiten, pues ya participaron en el proceso de llevó a la corte al ministro González Alcántara. Ahora aparecen de nuevo escoltando a Jazmín Esquivel, esposa del empresario constructor José María Riobóo, contratista muy cercano a AMLO desde los tiempos de la jefatura de Gobierno. El presidente les complica la vida a sus hombres clave en el Senado, Monreal y Batres, que tendrán que recurrir de nuevo a la aplanadora. Relata «Pepe Grillo» en Crónica