La urgencia del nombramiento del Fiscal General se atora.

El nuevo atorón tiene que ver con querencias.

No es un secreto para nadie que Bernardo Bátiz es el hombre que quiere el presidente López Obrador para el cargo y, ergo, el que Morena impulsará.

Pero la realidad es que las querencias de Bátiz no llegan siempre muy lejos. No se olvida su malograda campaña por la delegación Benito Juárez cuando se quejó de que los ciudadanos no acudían a sus mítines y lo dejaban solo y su alma.

Los legisladores de oposición no ven en Bátiz a un Fiscal de la República porque sería formalizar la figura del “fiscal carnal”.

Otro aspirante que atrae reflectores es Gertz Manero, encargado de la PGR. Se comenta que en realidad no quiere ser fiscal, pero aceptó participar en el proceso para aumentar sus posibilidades de volver al tema policial, que es lo suyo… Detalla “Pepe Grillo” de La Crónica.