Vaya tarea y desafío que le espera a la diplomacia mexicana entre los gobiernos de América Latina y El Caribe, después de que la Organización de Estados Americanos votó por el desconocimiento del nuevo periodo presidencial de Nicolás Maduro en Venezuela. Nos recuerdan que México ha jugado un papel protagónico en la OEA, principalmente para conseguir votos a favor de distintos proyectos. Luego de no tomar partido en este caso, de votar en abstención, los embajadores de México en la región ahora tendrán que hablar con cada uno de los ministros de Relaciones Exteriores que consideran ilegítima la nueva presidencia de Maduro, amén de explicar convincentemente la posición mexicana, con tal de no perder apoyos en el continente americano. Titánica labor diplomática, nos comentan…. Se lee en “Bajo Reserva” de El Universal.