¿Que cuáles son las recomendaciones este año para comprar?, ¿Qué, en qué debemos gastar?, ¿Qué cuanto debemos gastar?, gastar, gastar y gastar… ¡y ni para cuando ahorrar!

El Buen Fin es la estrategia comercial anual que bajo el lema “El fin de semana más barato del año” hace participar a tiendas departamentales, de electrónicos, de zapatos, telefonía, ropa, restaurantes, hoteles, agencias de viajes, entre otros afiliados al comercio formal, para ofrecer atractivos descuentos al público, abriendo así la temporada de compras decembrinas.

Con ella se busca a la vez de reactivar la economía, que las personas adquieran productos, bienes o servicios a mejores costos y que ‘el poder del consumo’ beneficie tanto a quien vende como a quien compra; sin embargo no todos somos buenos consumidores… lo que también cada año confirmamos.

Año con año, se recomienda a los buenos consumidores hacer visitas previas a los establecimientos comerciales, para confirmar si en efecto las “ofertas”, “promociones” o “descuentos” por los que optarán llegada la fecha del evento son ofertas reales o se trata de precios ‘maquillados’, pues es una mala decisión acudir por primera vez, el mismo día en que se hará la compra al establecimiento.

De igual manera es importante, comparar precios, calidades y garantía de los bienes antes de adquirirlos, ya que un bajo costo no siempre va de la mano, con calidad, y en ocasiones la deuda contraída es de mayor plazo que la duración del bien.

De igual manera es muy conveniente revisar que se asienten de manera correcta y completa los datos de la compra en las notas, facturas, garantías y vouchers de pago para hacer las aclaraciones que al caso correspondan en caso de presentarse algún problema.

Ser buenos consumidores, es el resultado de una buena educación y cultura financiera, es decir; de mantener -durante todo el año- al ahorro como prioridad, y de ser realistas y vivir conforme a lo que se tiene.

Lo que solo se logra a través de un presupuesto definido y finanzas sanas. Así llegaremos a estas fechas con objetivos claros, con un listado que represente nuestras necesidades y no nuestros ‘deseos’ y evitaremos caer en la trampa comercial de comprar por impulso, sin razonar la compra.

La lucha personal de ordenar nuestras finanzas -antes de participar de una maratón de compras de locura- va de gane, si aceptamos con realismo nuestra capacidad de pago y el límite de endeudamiento, a partir de los ingresos y teniendo bajo control y plenamente identificados los egresos.

En resumen, si bien el buen fin, es una oportunidad de obtener precios bajos, no será la única que nos espera este último bimestre del 2018, por lo que evite gastar por gastar. Participe de esta iniciativa comercial, pero hágalo con responsabilidad adquiera bienes duraderos de manera ordenada y con fines específicos.

Y si lo quiere, pero no lo necesita, no lo compre. Si no está seguro de poderlo pagar, evite usar su crédito.

¡Pregunte 2281148502, es mejor tener dudas que deudas!