El político quien, tras estar en los primeros planos, lleva meses escondido es Ricardo Anaya. Ayer, el Tribunal Electoral confirmó que, durante la campaña presidencial ,calumnió al empresario José María Riobóo en el tercer debate. Y para que no le vuelvan a quedar ganas deberá pagar una multa de ¡16 mil pesos! al empresario, pues “generó intencionalmente la idea de que era corrupto”. Da risa la multa. El que más dinero dilapidó en la campaña fue él, quien en promedio gastó 3.6 millones de pesos al día. El joven maravilla utilizó el equivalente al gasto de sus otros tres contrincantes juntos. Lo buscan hasta en su partido para que explique el desastre que causó.  México necesita un marco jurídico que prevenga estas burlas. En tanto, Anaya tiene un plan B: gobernar Querétaro. Si lo dejan. Señala “Frentes Políticos” de EXcélsior.