Xalapa, Ver., 28 de octubre del 2018.- “Buena tarde, el día de ayer tuve la mala fortuna que uno de los cajeros que están ubicados en la sucursal del Centro de Xalapa, se “tragara” mi tarjeta de débito.

El calvario apenas empezaba, el cajero funcionaba de forma correcta, sin embargo, justo en el momento que ingresé mi tarjetacambió la leyenda en la pantalla, decía “cajero en mantenimiento”.

Me acerqué con una ejecutiva, la cual con una cara de pocos amigos me dijo “tiene que hablar a México, al 01 800, pedir la cancelación de su tarjeta, para que le expidan otra de forma exprés.

Llamé a las oficinas del banco, luego de media hora se hizo la cancelación respectiva, sin embargo, todavía me tuve que anotar en la lista de espera para que me atendiera un empleado de Santander, habiendo una lista de aproximadamente quince personas, por lo que perdí otra hora con 20 minutos.

GOLPE POLÍTICO
FOTO: GOOGLE MAPS.

Es decir, por un problema técnico del banco tuve que perder dos horas de mi preciado sábado, además, me vi obligada a desatender mi trabajo, incluso, no era solo yo con el mismo problema, a varios clientes les había ocurrido algo similar.

¿Hubo disculpas del banco? No, para nada, todavía me atendieron de forma molesta, con un rostro de pocos amigos, pues se nota que a los trabajadores no les agrada su labor.

Insisto, varios cajeros tenían esa leyenda de “mantenimiento permanente”, el problema es de Santander, no puede ser que un banco que se ufana de brindar servicios de primera le ocurra algo así, pero además ni siquiera reparen un poco el daño con unas disculpas.

Asimismo, planteo algunas preguntas: ¿los clientes tenemos la culpa de que los trabajadores de Santander vivan frustrados o tengan que laborar fines de semana? ¿Por qué atienden con actitudes de divas? ¿Acaso no para eso se alquilan?

Lo único que propician es que se cambie uno de banco. Gracias Golpe Político, ojalá lean esto en sus oficinas centrales, les den su jalón de orejas -principalmente a la ejecutiva de la entrada, que tiene un genio de los mil demonios-, al resto de empleados y también que consideren ampliar el horario pues llega gente después de las 14:00 horas y tratan a sus clientes de forma arbitraria y grosera. Atte: María Rosario. Omitan mis apellidos.