* Patio Muñoz en Xalapa,sede de este importante taller donde se crea variedad de diseños

* Desde hace 20 años, Gladis Mondragón enseña a sus alumnos de entre 5 y más de 60 años de edad esta técnica desde hace 20 años

* Este año se tendrá una producción de alrededor de 40 piezas

GOLPE POLÍTICO

Xalapa, Ver., 23 de octubre del 2018.- La elaboración de catrinas o calaveras con papel maché, es una tradición que se niega a pasar al olvido, subsistiendo fuertemente a la transculturización, a las nuevas tecnologías de la comunicación y al impacto que tienen actualmente las redes sociales, principalmente en los jóvenes que imitan culturas que nada tiene que ver con lo nuestro o que nos han heredado nuestros ancestros.

En esa tarea la maestra Gladis Mondragón viene trabajando en su taller desde hace más de 20 años, enseñando la técnica del papel maché a personas de diversas edades, como es el caso de niños de 5 años hasta adultos mayores de más de 60 años, quienes, sin importar su edad, ponen todo su empeño en elaborar al personaje ideado y representarlo en una calavera.

Actualmente, asiste a 15 alumnos a quienes enseña la confección de las calaveras; en su elaboración se tarda aproximadamente unos dos meses; en estos momentos trabajando a marchas forzadas porque sus obras se expondrán el próximo 26 de octubre en la Unidad de Servicios Bibliográfico y de Información de la Universidad Veracruzana en el marco del Coloquio Diálogos con la muerte, el cual se desarrollará a partir de las 5 de la tarde.

“Llevo muchos años trabajando el papel maché. Especialmente en esta época elaboro catrinas, calaveras en general; hago perros, gatos, catrinas, todo tipo de personajes y hago taller para rendirle tributo a los muertos, donde realizamos una expo que presentamos en la Biblioteca Carlos Fuentes, en la USBI, en el Patio Muñoz, en diferentes lugares. Acabamos de exponer en la Plaza Américas, acabamos de estar en un programa de televisión y así sucesivamente, vamos haciendo cosas para mostrar nuestros trabajos”, añade.

En entrevista, refiere que la confección de una calavera a base de papel maché es muy laboriosa y muestra una Frida que se tardó dos meses en fabricar. “Sí, cuesta mucho trabajo, porque si se da cuenta estas figuras no son piñatas, son esculturas en papel maché. Son piezas que le van a durar de 20 a 30 años; cada año se puede caracterizar a diferente personaje, pero la estructura está bien elaborada”.

Explica que en el material utilizado es papel maché, el cual se hace una masa “que yo le digo carta-pesta que le da una dureza. Ahí puedes observar como la pieza se ve como si fuera otra cosa y no precisamente papel. El año pasado dejé el “Catrín” todo el año a sol y agua para ver si se desbarataba, por ejemplo, con la lluvia, y no; logró sobrevivir sin caérsele un solo pedazo”.

Menciona que en su taller abre una convocatoria cada año para llevar a cabo estas acciones con un costo de $700.00 mensuales y el material utilizado no es caro. “Lo compramos entre todo el grupo, hacemos una cooperación y casi siempre se cuenta con todo lo que requerimos. Siempre tenemos aquí pinturas, porque con lo que van dando yo voy comprando, siempre existe en el taller lo que ocupamos”.

Señala que en este año se tendrá una producción de alrededor de 40 piezas, las cuales se expondrá en la USBI el próximo 26 de octubre, durante la realización del Coloquio Diálogos con la muerte, que en esta ocasión se verificará en homenaje a la antropóloga Olivia Ojeda García, que acaba de fallecer el año pasado. Ahí también participan especialistas en el ramo, hay teatro, opinión de diferentes ponentes y la exposición de calaveras que nosotros hacemos”.

Calaveras refuerzan las tradiciones de Día de Muertos

La artesana refiere que para preservar estas acciones ha tenido que sortear muchos obstáculos, pero los logros obtenidos le dan mucha satisfacción, porque con los trabajos elaborados por sus alumnos, refuerzan el que las tradiciones de Día de Muertos o Todos Santos persistirán a través de los años y heredarlos a las futuras generaciones lo que nos dejaron nuestros ancestros prehispánicos.

“Hace 20 años, yo recuerdo que salíamos a las calles y las papelerías así como boutiques estaban repletas de imágenes representativas al Halloween y fue cuando un grupo de artesanos nos abocamos a la elaboración de las calaveras de papel maché. Ya han pasado 20 años y ahora sí ya hay una presencia más fuerte de lo que es la festividad de Todos Santos, hay desfile de calaveras, ya se rescató una tradición que se estaba perdiendo, la participación de la sociedad en general fue parte importante para lograrlo”, subraya.

Explica que en su taller, ubicado en el Patio Muñoz, en la calle Pino Suárez número 38, a partir del mes de septiembre se inicia un arduo trabajo para confeccionar las calaveras, como ella le denomina, “porque no es precisamente La Catrina a la que estamos acostumbrados a ver de Guadalupe Posadas; éstos son personajes que los propios alumnos le dan vida”.

 – ¿Cuáles son las figuras más representativas que han hecho sus alumnos? Se le pregunta.

“Cada año son diferentes personajes. Han hecho sirenas, han hecho alebrijes, han hecho perros, gatos, negras (el personaje de la mujer negra, hermosa además, es una pieza divina). Han hecho con la caracterización de trajes regionales y cada vez que llegan  son personajes diferentes, lo que casi siempre hacen es una sirena, un gato, una prostituta, siempre están. También hemos hecho fotógrafos, reporteros, cantantes, la cantante también es muy común”, explica.

 – Y enumera los trabajos realizados en este año:

“Esta es una jarocha, esta es una Frida, este es un mariachi o son calaveras con un representación, por ejemplo al estado de Veracruz o a toda una corriente de arte que llevó a esta mujer (Frida Kahlo) y al mariachi, a toda una corriente musical de nuestro país. Eso es lo que aquí (en el taller) se hace, una aportación, precisamente, de nuestro ser”, refirió.

 – Recuerda que el año pasado uno de sus alumnos elaboró una calavera de Pedro Infante y ahora se ha propuesto hacer a un Batman.

“Yo no les doy la idea a los alumnos, ellos me explican que ideas traen. Cuando llegan no quiero intervenir, de hecho, siempre trato de sacar lo que les gusta: ‘a ver, explícame que quieres para que yo te pueda decir cómo lo tienes que hacer’, quiero que ellos saquen qué idea traen y mostrarle que todos tenemos una manera muy particular de ver las cosas y trato de que no sea lo que ya se hace, las catrinas”, precisa.

Alumna del pintor Luis Rechy, rememora que le enseño a utilizar los colores vivos, porque la fiesta de Todos Santos es alegría y el color eso representa, la vida de esas personas que tratamos de personificar, “no recordamos el momento trágico, sino la vida lo que es para nosotros. (…) El maestro Rechy eso nos decía, no podemos encarnar a un personaje triste, porque por ejemplo, las señoras que van a traer su masa para los tamales, no van llorando por la calle, van felices, hacen una fiesta en los mercados, hacen un verdadero deleite”.

– ¿Cuál sería la recomendación que les haría? Se le cuestiona.

“Que sigan trabajando en esto, que vengan al taller, que hagan calaveras, que se alejen un poco de la tendencia de otras culturas que no nos pertenecen. Es muy interesante nuestra cultura, entonces hagan eso, de verdad es maravilloso cuando vamos descubriendo el por qué. Yo manejo mucho color, mire esas cabezas están llenas de color, por qué, porque es una manera de mostrar la alegría, de una creencia de que vienen los muertos a convivir con nosotros los vivos ese día, específicamente, entonces no le podemos poner negros ni colores obscuros ni de tristeza, porque ya no sería una fiesta, Todos Santos es una fiesta.

– ¿Qué les diría aquellos que piensan que el Halloween es lo máximo?

“Que no sean tontos, en México hay una cultura muy rica, América no fue descubierta cuando llegó Cristóbal Colón. América ya existía cuando llegó él, están nuestras raíces bien cimentadas con la cultura de los mayas, los incas, los aztecas, están nuestras zonas arqueológicas.

México es rico y con lugares maravillosos, que vean eso, que sientan eso, depende de nosotros que siga siendo lo que somos, lo que nos dejaron nuestros ancestros, lo que nos heredaron; lo que no es nuestro, de todas maneras, ni nos pertenece, porque no somos parte de él, cuando realizan un Halloween no sé lo que sientan, pero la realidad es que no son eso y esto sí es nuestro. Está la Cantada de Naolinco, está Naolinco y Xalapa lleno de este colorido”, finaliza.