24 HORAS/PRISCILA VEGA

El suicido se convirtió en una situación crítica de salud pública en el mundo.

Evolucionó hasta convertirse en una pandemia que pasa la factura de país en país,con más de 800 mil muertes al año.

En México, 17 personas se arrebatan la vida cada día y, según la información de Voz Pro Salud Mental, este año pretende batir las cifras alarmantes de los años pasados.

Una mala economía, el desamor, la ansiedad y la violencia, son los detonantes que, con mayor frecuencia, conducen al suicidio. La mortalidad de este mal supera 57% a la causada por guerra y homicidios.

Platicamos con Gabriela Cámara, Presidenta honoraria de Voz Pro Salud Mental y nos cuenta sobre su labor en la asociación y cómo prevenir las muertes autoinflingidas.

¿Cómo opera Voz Pro Salud Mental?
-Somos una asociación civil de pacientes y familiares que se unieron para tratar temas de salud mental. Nos centramos en psicoeducación fe familias y pacientes con enfermedades mentales.
Se dan tratamientos integrales con grupos de apoyo, medicamentos y efectos secundarios, educación de la enfermedad; le enseñamos a manejar los síntomas.

¿Cuál es la situación de México ante el suicidio?
-Alarmante, las cifras de suicidio entre los jóvenes repuntó, y no sólo en el país. La OMS sacó un proyecto para tener programas de prevención. Muchas veces, cuando alguien decide quitarse la vida, puede ser momentáneo; el sentimiento puede durar algunas horas por eso son importantes las campañas en las escuelas y trabajos.

¿Cuáles son las causas más comunes?
-Depresión, ansiedad o el consumo de sustancias lícitas o ilícitas; o sea, el uso de alcohol o drogas. Se ha documentado que en los países con crisis económica crecen los suicidios.

En 2017, después del temblor del 19 de septiembre bajaron las cifras de suicidio
En este año, justo después del temblor, bajaron las estadísticas del suicidio, esto se debe al sentido de pertenencia y al servicio público que se realizó durante las labores de rescate; había lugar para todos.

Hombres y mujeres

Los hombres usan formas más asertivas al provocarse la muerte, como el uso de un arma de fuego. En cuanto a las mujeres, buscan que no sea doloroso; por eso el número de intentos de suicidio, es mayor en ellas, ya que si usan algún tipo de medicamentos todavía hay tiempo se salvarles la vida, en ellos la muerte es rotunda.

Mayor psicoeducación como prevención

La psicoeducación como tratamiento es brindarle información y educación emocional a las personas afectadas por alguna enfermedad mental; no sólo a las conductas suicidas.

La especialista aseguró que se piensa que la salud mental sólo le confiere a psiquiatras y psicólogos, cuando debería ser un problema con soluciones integrales en todos los niveles del sector salud. Capacitar a las instituciones públicas en temas de prevención del suicidio es fundamenta para el combate de este fenómeno mundial.

Además, Gabriela comenta que la falta de profesionales capacitados en la atención de conductas suicidas, se traduce en una falta de empatía medico-paciente que arrastra un sinfín de muertes que se pudieron evitar.