Risas, carcajadas y burlas ha generado que al ex dirigente del PRI estatal y ex delegado federal del ISSSTE lo hayan dejado fuera de la lista de legisladores plurinominales.

Dicen sus malquerientes que bien ganado se lo tiene, por elemento gacho, por no saber zurcir cuando fue Presidente del Comité Directivo Estatal del instituto tricolor en Veracruz, ya que fue en ese cargo donde don “Remato”, se mareó, enloqueció y perdió el piso.

Claro, tampoco le fue mal, si algo se hinchó de billetes fue precisamente su bolsillo, pues gracias a la venta de regidurías y candidaturas a las presidencias municipales se llevó varios milloncitos.

Pero como Renato Alarcón no sabe de reglas sucias de la política, es ambicioso, luego entonces, no quiso compartir el botín, se encerró en su oficina del tricolor y creyó tener una diputación local tan solo por propiciar que ese instituto se llevara una escandalosa derrota en los pasados comicios.

Se aferró al cargo de dirigente, poco faltó para que lo sacaran a patadas y empujones, pero lo engañaron como a un bebé, le dijo HYL y compañía: “deja el cargo, ya debe llegar alguien cercano a Pepe, tu aguanta, que irás en el primer lugar de las diputaciones pluris”, él consultó con sus novios, perdón, asesores y jefes, dándole luz verde.

Incluso, presumió entre sus cercanos que tenía vara alta en México, que era un hecho su diputación, hasta se presume se adelantó a pedir ser el pastor de bancada priista, pero no, al final le dieron pura de árabe.

¿Qué viene para “Remato”? Aprender a no ser confiado, a no enloquecer con un puesto público (no son eternos), y lo más importante, a no olvidarse de quienes le tendieron la mano cuando andaba de perro-perico, porque el karma existe y aquí quedó demostrado. ¡Buen provecho!