Javier Duarte de Ochoa dio el visto bueno para que fuera titular del ORFIS, organismo que sirvió para solapar todos los actos corruptos de la gestión del gordo.

En un inicio me quiso manejar Iván “El Burro” López Fernández, pero lo mandé a freír espárragos, nunca presenté denuncias por el desvío de recursos, alcaldes y funcionarios se ponían la del Puebla, conmigo.

Hasta que llegó Yunes Linares me puse a trabajar, porque si no lo hacía me encarcelaba, incluso, he comprado premios en donde me engañan que soy transparente al frente del Órgano de Fiscalización.

Aquí una foto mía, caminando por la calle Murillo Vidal en Xalapa, como siempre, con mis aires de divo y mi don de ser insoportable.