Me llamo Marco Antonio del Ángel Arroyo, soy el mediocre vocero del PRI, convencí a Renato Alarcón que me diera el cargo para lanzarme al cuello a MAYL, pero la verdad me dio miedo.

¿Por qué? Porque no quiero correr la misma suerte que mi apá, así que en las campañas mejor escondí la cabeza, ahorita salgo a dar aburridas conferencias porque me pierdo entre todas las críticas que le hacen a Yunes.

Por cierto, mi capacidad de convocatoria no es tan buena, acuden pocos reporteros, pero sígueme en las redes sociales para que veas que no tengo actividad.