Engañé a mis paisanos, he saqueado al ayuntamiento, hoy soy riquillo, sólo ayudé a mi familia, tengo propiedades y ya no le hablo a nadie de los que me tendieron la mano para llegar al poder.

Aquí estoy desayunando con otra porquería de ser humano como lo es Alfredo Tress Jiménez, en un restaurante de la capital veracruzana, sí, aquí me encuentran siempre y no en Naolinco, búsquenme en plazas comerciales y sitios para comer de moda. Gracias.