“Tres personas clave en la investigación financiera en contra de Elba Esther Gordillo y el entorno que le facilitó los recursos del magisterio para asuntos personales, se encuentran desaparecidos. Uno es el ex tesorero, y hoy presidente de la Comisión de Transparencia del SNTE, Francisco Arriola, ex esposo de la maestra y padre de la senadora Mónica Arriola. Otro es Héctor Hernández, quien también trabajó en la tesorería del sindicato y por un tiempo en Nueva Alianza, de quien dos de sus asistentes se encuentran ya presos. Uno más más, sumamente importante, es Francisco Yáñez, el hombre de todas las confianzas de ella durante mucho tiempo, y con quien rompió tras su salida de la Lotería Nacional en 2008.” Escibre “Eje Central”.