Fuerzas federales volvieron a sacar las castañas del fuego.

Tal parece que ante casos de alto impacto, la policía de la CDMX se pasma.

Todavía no queda claro si es por falta de competencia o por complacencia interesada. No tiene red para peces gordos.

Todos recuerdan que fueron infantes de Marina los que pusieron las cosas en su lugar en el caso de El Ojos, en Tláhuac, mientras que el delegado y los jefes policiacos de la zona volteaban para otro lado.

El caso del Betito de Unión Tepito es todavía más importante. El peligroso delincuente fue capturado por agendes de la PF sin disparar un solo tiro.

Está en condiciones de rendir declaración y responder preguntas, algunas obligadas, como qué grupos los abastecen de droga y qué jefes policiacos y delegados políticos los protegen.

A todos interesan las respuestas.

Relata “Pepe Grillo” de Crónica