Como anfitrión del primer foro para la pacificación del país, Javier Corral, gobernador de Chihuahua, evidenció una civilidad digna de reconocimiento. Recibió a Andrés Manuel López Obrador en el aeropuerto y anunció que “trabajaremos hombro con hombro”. Juntos, además, visitaron un hospital de especialidades que, tras su inauguración, quedó abandonado, y más que buscar culpables, pugnarán por su funcionamiento. Oposición responsable es encabezar una relación institucional cercana al próximo gobierno en beneficio de Chihuahua y del país. Es momento de sumar. Algo es claro, Corral rescata el prestigio panista. ¿O quién más? Describe “Frentes Políticos” de Excélsior