El INE pasó la estafeta del proceso electoral al Tribunal Electoral.

Con el cómputo de los votos en los 300 distritos del país, concluye la parte sustantiva de la participación del INE en el proceso electoral 2018.

El equipo que encabeza el consejero presidente, Lorenzo Córdova, hizo su trabajo. Logró procesar la elección más grande de la historia del país. No hay que regatearlo.

México cuenta con instituciones electorales robustas que dan certidumbre a la ciudadanía de que su voluntad, expresada en las urnas, se reflejará con nitidez en la conformación de los nuevos gobiernos.

Suena sencillo, pero conseguirlo es fruto del trabajo de años, de la inversión de mucho dinero. A la luz de los resultados ha valido la pena.

Toca al tribunal resolver impugnaciones, pocas pero las hay.

Relata “Pepe Grillo” de Crónica