Alfonso Navarrete y su equipo de la Secretaría de Gobernación quebraron el descanso dominical para hacer un posicionamiento sobre el proceso electoral y una convocatoria al diálogo.

El escenario se descompone. El embate  del crimen organizado abruma.

Los capos sufragan con sus armas, aunque sus sicarios no tengan credencial para votar con fotografía.

Los hechos de sangre que vinculan a candidatos o personas conectadas a las elecciones se suceden uno tras otro.

Para dar una respuesta efectiva se requiere presentar un frente común.

No se trata de que desaparezcan las diferencias propias de la competencia electoral. Eso ni siquiera es deseable.

Sino que por medio del diálogo se alcance un consenso claro en contra de violencia, que es la bestia negra de la democracia y por lo tanto  enemiga  de todos  los candidatos.

Relata “Pepe Grillo” de Crónica