El Universal

Washington/Beirut, 15 de abril de 2018.- Estados Unidos se declaró este sábado listo para golpear una vez más a Siria si vuelve a utilizar armas químicas, un día después de lanzar una operación militar, en conjunto con Francia y Reino Unido, contra tres blancos en aquel país. EU aseguró que esta ofensiva contra tres instalaciones golpeó el corazón del programa de armas químicas sirio y el presidente de EU, Donald Trump, clamó: “¡Misión cumplida!”, mientras que Rusia denunció que la “agresión” amenaza el sistema de relaciones internacionales. 

Estados Unidos, Reino Unido y Francia lanzaron 105 misiles la noche del viernes, en represalia por un supuesto ataque con gas venenoso en Siria del que responsabilizan al régimen de Bashar al-Assad, e impactaron lo que el Pentágono describió como tres instalaciones de producción de armas químicas, incluyendo un centro de investigación y desarrollo en el distrito de Barzeh en Damasco y dos cerca de Homs.

El bombardeo fue la mayor intervención de Occidente contra Al-Assad, y su aliado Rusia, pero los tres países dijeron que los ataques se limitaron a las capacidades de armas químicas de Siria y no buscan derrocar al régimen sirio o intervenir en la guerra civil.

Siria divulgó un video mostrando el destruido centro de investigación, pero también uno del presidente Al-Assad llegando al trabajo como de costumbre, con la leyenda “mañana de resistencia”. Diez horas después de los ataques aún se levantaba humo desde los restos de los edificios destruidos. No hubo reportes inmediatos sobre víctimas. El régimen de Damasco disparó 40 misiles tierra-aire, pero sólo después de que el ataque había terminado, indicó el Pentágono. Moscú asevera que 70 misiles de los aliados fueron derribados por Siria.

Ayer temprano, Trump tuiteó para felicitar a los soldados que participaron en lo que llamó un “ataque perfectamente ejecutado”. “Misión cumplida”, añadió, usando las mismas palabras que usó en 2003 el ex presidente George W. Bush para describir la invasión a Irak, las que fueron motivo de burla luego de que la violencia en el país se prolongó durante años.
El vicepresidente Mike Pence advirtió que “Estados Unidos está preparado para actuar de nuevo de forma sostenida para asegurar que Siria entienda que habrá un precio que pagar si vuelve a usar armas químicas”.

En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora de EU, Nikki Haley, dijo lo mismo, con otros términos. “Si el régimen sirio usa sus gases venenosos nuevamente, EU está cargado y engatillado”. El encuentro fue convocado por Rusia, cuyo embajador, Vasili Nebenzia, acusó a Estados Unidos y los países aliados de estar “pisoteando la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional”. Nebenzia pidió al Consejo de Seguridad que condenara la “agresión”; sin embargo, el organismo rechazó la resolución con ocho votos en contra, tres a favor y cuatro abstenciones.

El presidente ruso, Vladimir Putin, destacó: “Con sus acciones, EU empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil y, de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio.
“Esta escalada en torno a Siria tiene un efecto destructivo sobre el sistema de las relaciones internacionales. El tiempo lo pondrá todo en su sitio, como ya ha responsabilizado a Washington por su sangriento ajuste de cuentas a Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo.

Mientras que en EU, México, Chile, Alemania y Grecia se realizaron protestas contra el ataque, en Siria cientos de personas salieron a las calles a bailar y corear lo que llamaron “fracaso de Occidente”. El alarde se combinó con el anuncio de que el ejército sirio había reconquistado el enclave rebelde de Guta Oriental.