Con tremenda celeridad, el Instituto Nacional Electoral, encabezado por el consejero Lorenzo Córdova, determinó otorgar medidas cautelares al candidato presidencial panista, Ricardo Anaya, frente a un desplegado publicado por el PRI en distintos diarios del país para señalar al joven político por realizar acciones de lavado de dinero y de enriquecimiento ilícito. En unos cuantos días, nos comentan, el INE envió requerimientos a los medios de comunicación para que le informaran quién o quiénes habían ordenado la inserción del desplegado publicado entre el jueves y el viernes de la semana pasada, y, por supuesto, quién o quiénes lo habían pagado. Y, en cuestión de días, los integrantes de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE ordenaron a la dirigencia priísta la suspensión del desplegado y que se abstenga de contratar otros espacios publicitarios. El trato dispensado a Anaya contrasta con otras quejas y con la recepción que le dieron el domingo en el instituto para la solicitud de registro como aspirante a Los Pinos. Y si no, pregúntele usted a Margarita Zavala, a quien apenas le dieron acceso a un pequeño espacio después de realizado el trámite. ¿Córdova se viste de azul?

Se lee en “Bajo Reserva” de El Universal