Durante meses, al interior del PAN se denunció la intención de Ricardo Anaya de quedarse con la candidatura presidencial del partido, actuando como juez y parte.

Puso condiciones a modo y eliminó a sus contrincantes, comenzando por Margarita Zavala.

Anaya y sus personeros insistieron en que habría proceso interno, pero que todavía no eran los tiempos.

Los tiempos llegaron y se fueron y el proceso interno terminó ayer con un candidato único, el propio Anaya.

Lo curioso es que en la elección de julio se volverá a ver las caras con Margarita Zavala. Relata “Pepe Grillo” de Crónica