MARCA Claro

Semana a semana, los Pumas de la UNAM demuestran que su gran momento dentro de la Liga MX no es obra de la casualidad. Ahora, el conjunto auriazul dio cuenta de Monarcas Morelia en el estadio Morelos por marcador 1-2, y asaltan el liderato general en el arranque de la fecha 6 del Clausura 2018.

El conjunto purépecha también ha mostrado credenciales en la campaña, por lo que el duelo no iba a ser sencillo para los de David Patiño y compañía. Los minutos iniciales fueron un trabuco en medio campo, por lo que Sebastián Sosa y Alfredo Saldívar tuvieron un arranque tranquilo del partido.

Poco a poco la escuadra local se mostró más incisivo al ataque, y en varias ocasiones se quedó cerca de abrir el marcador. Concretamente Rodrigo Millar fue el que tuvo en sus botines un par de ocasiones, pero no logro darle a sus intentos dirección de gol.

Lamentablemente para su causa, cuando mejor se proyectaba Monarcas en casa, fue cuando cayó el tanto auriazul. Una falla en un rechace local permitió que Nicolás Castillo sirviera un centro a Matías Alustiza, que logró vencer en mano a mano a Sosa, y abriendo el electrónico a su favor.

A partir de entonces el balón estuvo en botines auriazules. Los pupilos de Patiño lograron controlar las acciones del encuentro, buscando finiquitar la victoria. Por su parte, los muchachos de Roberto Hernández no lograban clarificar sus llegadas.

Al minuto 47 de la segunda parte, un balde de agua fría cayó sobre los locales. Un centro de Pablo Barrera no logró ser rechazado de buen forma por Diego Valdézy, por el contrario, mando la de gajos a su propia meta. El marcador ya indicaba 0-2 para Pumas, que se mostraba ampliamente superior.

Con más corazón que con buen fútbol, los locales se lanzaron al ataque en los minutos finales, buscando el tanto del descuento y, para el 81′ los purépechas tuvieron su recompensa. Miguel Sansores conectó de cabeza un tiro de esquina, y Saldívar se vio superado.

Con el 1-2 en el electrónico una avalancha rojiamarilla cayó sobre la cabaña de Saldívar y el dramatismo se hizo presente en las gradas. Para fortuna de Pumas sus rivales no se vieron certeros en sus centros, por lo que el silbatazo final decretó el triunfo para el ahora líder general el torneo.