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  • Universidad no vencía a la UANL desde la vuelta de la final del Apertura 2015
  • Los del Pedregal son terceros de la tabla con 11 unidades, mismas que América y Monterrey que tienen mejor diferencia de goles
Estadio Olímpico Universitario – Después de poco más de dos años de sufrir derrotas y goleadas ante Tigres, Pumas al fin pudo quitarse de encima a su némesis, tras derrotarlo por 2-0 en la cancha del Estadio Olímpico Universitario, con lo que mantuvo el invicto en el torneo aunque no pudo recuperar el liderato, mismo que ostenta Rayados por mejor diferencia de goles.

Atrás quedaron ocho juegos en los que los del Pedregal no le podían encontrar la vuelta a los dirigidos por el Tuca Ferretti, porque desde la vuelta de la final del Apertura 2015 (que Pumas ganó 4-1), los capitalinos no podían encontrarle la vuelta por ningún lado, en ningún campo y tampoco en ningún torneo a los de la UANL, porque Tigres, además de que no perdía en liga con Universidad, también lo eliminó de la Concachampions el año pasado.

Fueron dos zarpazos certeros los que necesitó Pumas para quitarse la paternidad de los regiomontanos, en un encuentro en el que si bien Tigres tuvo más posesión de la pelota, su ataque compuesto por Enner Valencia, André-Pierre Gignac e Ismael Sosa, lució muy errático y con claras desconexiones durante varios lapsos del encuentro.

El defensa español, Alejandro Arribas, confirmó que cayó de pie en el futbol mexicano y en Pumas, porque al 17’ se estrenó como goleador en la Liga MX, al rematar un centro de Pablo Barrera dentro del área con un cabezazo certero y abajo, que Nahuel Guzmán no pudo detener.

El gol le dio a los locales tranquilidad, mientras que a la visita la obligó a ir más hacia adelante, buscando el desequilibrio y velocidad de su ataque. Sin embargo, el vértigo les jugó en contra, porque al 34’, en una descolgada Matías Alustiza le ganó a la defensa, controló el esférico y ante una salida desesperada de Nahuel, le bombeó la pelota fuera del área; Hugo Ayala intentó rechazar la pelota, pero no pudo hacer nada para evitar el segundo gol de los auriazules.

Con el 2-0, Pumas se sintió más cómodo que nunca y se dedicó a manejar el encuentro, resolver las descolgadas de velocista que intentó Jürgen Damm quien entró por Javier Aquino, además de reclamar airadamente una falta dentro del área sobre Nicolás Castillo al 62’, que el árbitro Yair Miranda no quiso marcar. Todavía Tigres intentó al menos descontar, pero nunca tuvieron la conexión que se necesitaba para siquiera preocupar a Alfredo Saldivar.

Con este resultado, Pumas mantuvo el invicto, llegó a 11 puntos y se ubicó en el tercer lugar de la general por debajo de América y Monterrey quienes tienen mejor diferencia de goles, en tanto que Tigres se quedó con siete unidades y con una paternidad desgarrada que dejó de existir en el Olímpico Universitario.