* Consciencia. El doctor René García fue uno de los primeros mexicanos en contraer el Virus de Inmunodeficiencia Humana, durante los treinta años que tiene aprendiendo del VIH ha compartido el conocimiento para que otros superen el reto

Crónica

El doctor René García adquirió el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en 1986, época en la que contraer esta infección era, en la mayoría de los casos, una sentencia de muerte.

El filósofo vagabundo, como se autodenomina el doctor García, contrajo el virus en plena exploración de su ser, cuando decidió llevar sus sentidos hasta las últimas consecuencias, idea que socialmente podría interpretarse como promiscuidad pero que a él no le avergüenza ni enorgullece, simplemente la observa y acepta como es.

Tras algunas conversaciones con él y sus discípulos, —ya que muchas personas lo llaman maestro—, y después de observar parte de su obra, puede apreciarse que el VIH fue para el doctor García el incidente con el que se perfeccionó su misión: compartir el viaje de la vida.

Actores (Rock Hudson), músicos (Freddie Mercury), intelectuales (Michael Foucault), por mencionar algunos de los casos más representativos, sucumbieron cuando el VIH invadió tanto sus cuerpos, que al dejarlos en condición de sida, sus sistemas inmunológicos ya no pudieron contener la infección, dando paso a la muerte.

El doctor contrajo el VIH cuando el mundo apenas se estaba alertando por la presencia de este virus, por lo que en México había casi nula información y pocos medicamentos, que además eran inaccesibles. ¿Cómo sobrevivir a la epidemia de una enfermedad “nueva”?

Vivo con VIH. René García es un médico que a finales de  la década de los setenta, trabajaba en el servicio de radiología de uno de los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social, él cuenta que fastidiado del trabajo burocrático, decide irse a buscar así mismo a la India en 1980. A su regreso, entre 1982 y 1983, abre una casa comunitaria que destina para la contemplación y que está disponible a cualquier persona que quiera conocerse y aceptarse así misma, siendo así como Albergues de México, abre sus puertas en San Pedro Mártir, en el cerro del Ajusco de la Ciudad de México. Más tarde, en 1986, cuando el doctor García adquiere el VIH, agrega el servicio de atención para personas con esta infección y construye un (i)hospice(i), lugar en donde cualquier persona en estado terminal puede ir a pasar sus últimos días.

Desde entonces y hasta la fecha, Albergues de México, Ermita Ajusco es un lugar en el que las personas con VIH/Sida, y también las que no tienen el virus acuden a las reuniones mensuales que se hacen cada segundo sábado de mes, eventos en los que cada asistente se descubre así mismo para aceptarse tal cual es, y resolver conflictos personales.

De la labor iniciada en la década de los ochenta, cabe destacar que el filósofo vagabundo rompió paradigmas, ya que por una parte logró erradicar estimas y prejuicios al juntar en grupos de autoayuda a personas con y sin el virus. Aunado a esto, desde el principio, Albergues de México ha buscado la manera de que las personas con VIH cuenten con su medicamento.

De acuerdo con ONUSIDA, se reportaron en México 12 mil nuevos casos de VIH en 2016, de los cuales están relacionadas 4 mil 200 defunciones. Hasta ese entonces se estima que 220 mil personas vivían con VIH y apenas 60 por ciento tenían acceso al medicamento.

El presidente y director de Albergues de México IAP comenta que desde el principio las personas con VIH viven a la expectativa, pues para vivir dependen de su medicamento pero siempre están ante la amenaza de que las instituciones de salud pública no los brinde bajo el argumento de no contar con financiamiento.

“El tratamiento antirretroviral es muy caro, en promedio son diez mil pesos mensuales y muy pocas personas pueden cubrir esos montos para pagar un solo medicamento”, puntualiza el doctor García.

Una persona con VIH que no fortalezca su sistema inmunológico está confinada a que cualquier infección acabe con su vida, destacando que la base del sistema inmunológico se encuentra en la sangre, tejido que al purificarse erradica a cualquier enfermedad.

Fuera de Ermita Ajusco y cinco décadas atrás, el ingeniero Héctor Penagos González desarrolló una terapéutica con base en ácidos grasos a la que denominó Virusin, tratamiento con el que ha mantenido asintomáticos a varios pacientes, de los cuales cuenta con la evidencia clínica de dos personas a quienes ha mantenido distante del VIH durante 10 y 3 años respectivamente.

“Esta terapéutica lo que hace es limpiar la sangre y por ende fortalecer al sistema inmunológico, siendo esta la manera con la que se mantiene nula la carga viral del VIH”, sostiene el ingeniero Penagos González.

Para Albergues de México, al igual que para todas las organizaciones civiles dedicadas a procurar el bienestar de las personas con VIH/Sida, el desarrollo del ingeniero Penagos podría resultar una opción que reduzca la carga económica de las familias que conviven con esta infección.

De vuelta al cerro del Ajusco, se puede contar que durante las sesiones mensuales se realizan actividades con las que los asistentes aprenden a hacerse responsables de sí mismos, siendo esta la manera con la que se hace menos difícil el camino hacia la autoaceptación. De acuerdo con el doctor René García, si cada persona deja de criticarse, se puede mejorar la relación con el yo y así superar cualquier reto, incluso hasta el VIH.

¿Dónde acudir?

El viernes 1 de diciembre se conmemora el Día Mundial contra el VIH.

Una de cada tres personas con VIH no saben que tienen el virus, situación que pueden revertir en tan solo 20 minutos, pues una prueba de sangre los puede sacar de la duda.

AHF Mexico

Pruebas de detección gratuitas

www.pruebadevih.com.mx

ahfmexico@nullaidshealth.org

FB: @MexicoAHF

Albergues de México IAP

www.alberguesdemexico.org.mx

Tel: (0155) 5286-2622

Clínica Especializada Condesa

Gral Benjamín Hill 24, Hipódromo Condesa, 06170 Ciudad de México, CDMX

Tel: (0155) 5515-8311