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BUENA VISTA, Veracruz.

“La verdad tomé la decisión de juntarme porque antes tenía una mancha en mi imagen, para recuperar de ser una buena mujer, decidí juntarme con ese hombre que estoy ahora”, indicó Rosalina, una mujer a quien su amiga estuvo a punto de vender a un hombre en la población de Buena Vista.

Aunque Rosalina se dio cuenta a tiempo de la acción, fue tachada en la comunidad indígena donde vive, ubicada en el la zona serrana del sur de Veracruz.

Pero su triste historia no termina ahí, al sentirse señalada, a los 17 años, aceptó juntarse con un hombre desconocido que sólo llegó a pedírsela a sus padres, con la promesa de darle una buena vida, que no fue así.

Y se enojó, tuvimos discusión, incluso me agarró y me golpeó y me callé, no dije nada, no les di aviso a las autoridades, no les dije nada a mis padres”, agregó la mujer.

Los padres de Rosalina aceptaron que se fuera con su ahora pareja por esa supuesta mancha, pero, aunque no lo reconocen también se cree que pudo ser por algo a cambio: dinero o animales, ya que es una costumbre que, aunque cada vez menos, todavía se presente este comportamiento en esta zona.

Llegan las personas a veces preguntando si algunas de mis hijas, me preguntan tienen compromiso o no, en caso de mi hija Rosalina llegó mi yerno llegó sólo preguntando si hay compromiso, le dije no, no tiene compromiso”, agregó la madre de Rosalina, Gabriela García.

Quizás para la parte de conseguir una muchacha todavía existe el problema de que a lo mejor se exige por ahí un costo económico, no tenemos pruebas, pero ahí se habla de que algunos lo hacen bajo la mesa y hacen una entrega económica donde los padres se ponen de acuerdo, de que bueno se tienen que unir y tienen que formar una familia y se convierten en una pareja”, agregó el agente municipal de Buena Vista, Fernando Jiménez.

La mayoría de los casos se registra en mujeres menores de edad, ya que otra creencia como parte de sus usos y costumbres es que, si la mujer no vive con una pareja después de los 16 años, ya se considera solterona en el pueblo.

Y ahora lo más común en esta y otras poblaciones aledañas, es que la unión entre los jóvenes es por su propia voluntad, pero al acordarlo, la familia del hombre tiene que dar a cambio animales a la familia de la mujer.

La presentación se hace, se ponen de acuerdo en qué día, ya se toman acuerdos, tal día se ven, tantos pollos asados, 10 pollos asados, cajita de refrescos y cervezas para convivir”, indicó Andrés Cervantes uno de los habitantes de Tulín.

Mientras que Felipe Ramírez, agente municipal de Tulín señaló “Eso sí, las costumbres se siguen dando, a cambio de la muchacha se hace un acuerdo entre el papá de la muchacha y del muchacho, a cambio de eso queda en un acuerdo y una vez que queda en ese acuerdo pues se da, matan una res, dos que tres cerdos, pollos y todo lo demás, eso es lo que se da actualmente todavía”