Extorsión, ese es el delito que comete el funcionario del Registro Público de la Propiedad, Héctor Carreón Sánchez, al exigir un millón de pesos a un empresario que necesitaba saber sobre documentos de sus propiedades. ¡Si Fidel y Duarte ya no gobiernan en el Estado, hay que darle las gracias y denunciar a este mal servidor público!