Apenas de regreso de Washington, el representante del Partido Republicano y aspirante a ocupar la embajada de EU en México, Larry Rubin, comenzó una tarea oficiosa para tratar de zafar al presidente Donald Trump del caso del futbolista Rafael Márquez, señalado por el Departamento del Tesoro estadounidense de tener negocios con un capo de la droga. Nos recuerdan que la lista negra, creada en 1950, incluye a personajes que son investigados durante meses y años. Y, aquí el punto del asunto, don Larry comenta que es altamente probable que los expedientes de Márquez y Julión Álvarez hayan sido iniciados en la administración del presidente Barack Obama. Por supuesto, Rubin busca sacar a Trump de los señalamientos a los personajes públicos, quienes no podrán tener ninguna relación empresarial con la iniciativa privada ni el sector financiero de Estados Unidos. Do you understand? Se lee en “Bajo Reserva” de El Universal